[54] Este amante de la Aurora era Titono, hijo de Laomedonte, de extraordinaria belleza, y padre de Memnón el egipcio y de Ematión. Su amada obtuvo de Zeus que le concediese la inmortalidad; pero habiéndosele olvidado pedir también para él juventud perpetua, llegó a ser tan viejo que la Aurora lo convirtió en cigarra, sin duda porque esta la saluda al aparecer en el horizonte.

[55] El filósofo es el que habla, no Hécuba. Sin duda estas palabras aluden al sistema astronómico de los torbellinos, que se arrastran unos a otros, y a la doctrina de Anaxágoras, su maestro, que enseñaba la existencia de un ser supremo, ya se le llamase Zeus, ya se le diese otro cualquier nombre. Eurípides no se contenta con poner en boca de Hécuba esta invocación insólita, y por si pasa desapercibida, le pregunta a continuación Menelao cuál es la causa de dirigir a los dioses preces inauditas, sin duda para llamar la atención hacia ellas. Por lo demás, calificar la existencia de Zeus, del pater hominum atque deorum, de pura invención humana es una verdadera impiedad, supuestas aquellas creencias.

[56] Hécuba, cuando llevaba a Paris en sus entrañas, soñó que daba a luz una antorcha encendida que devoraba su palacio.

[57] Paris o Alejandro, después que fue reconocido como hijo de Príamo, fue de embajador a Esparta, en donde reinaba Menelao, casado ya con Helena, a pedir su tía Hesíone, robada, como hemos dicho antes, por Heracles, que la dio en premio de su ayuda a Telamón. Menelao se ausentó entonces, dejándolos solos, y se embarcó para Creta a recoger la herencia de Creteo, su abuelo materno, rey de aquella isla.

[58] Uno de los hijos de Príamo.

[59] Amiclas, llamada también Táigete, ciudad del Peloponeso, próxima a Esparta, al pie del Taigeto, célebre por haber nacido en ella Cástor y Pólux, y por sus excelentes perros. Virgilio en el lib. III, Georg., dice así:

Armaque Amycleumque canem, Cressamque pharetram.

[60] Afrodita se llama en griego Ἀφροδίτη, y la locura, la falta de prudencia, ἀφροσύνης. Se ve fácilmente que es la misma la raíz de ambas voces.

[61] Eurípides, como hace nuestro Calderón con Semíramis y otros personajes antiquísimos, habla de ellos y de sus pueblos como si fuesen de su tiempo; y así como Troya simboliza el lujo y la molicie asiática, así también supone que la Esparta de Menelao era igual a la de su época; esto es, pobre y poco amante de placeres.

[62] Ambos fueron hermanos de Helena y famosos luchadores y marinos. Como Pólux solo era inmortal, porque su padre fue Zeus, y Tindáreo el de su hermano, rogó a su padre que concediese la inmortalidad a Cástor o se la quitase a él, y Zeus le otorgó que viviese uno de ellos mientras el otro habitaba en los infiernos. Por eso dice Virgilio: