[126] Hermíone era una ciudad edificada en la misma península en que estaba Trecén, en la costa SE, a la falda del monte Pron. (Pausanias, II, c. 35, pág. 191). Después dice así este autor: «Es digno de verse el templo de Deméter, situado en la cima del Pron, construido por Clímeno, hijo de Foroneo, y por su hermana Ctonia... Detrás del templo hay dos explanadas, que se denominan de Hades y de Clímeno, y después la laguna Aquerusia, cercada de un muro de piedra. En la explanada de Clímeno hay una sima por la cual sacó Heracles al Cancerbero, según cuentan los habitantes de Hermíone».
[127] De buen grado sonreímos observando el placer de los héroes de la antigüedad cuando se ven libres del infierno. Natural era, en efecto, que así sucediese, porque, entre otras cosas, eran muy amantes del sol y de la luz, y en el palacio y en el reino de Hades se vivía en las tinieblas.
[128] Horacio, en su De Arte Poet. (169-175), dice a este propósito:
Multa senen circumveniunt incommoda, vel quod
Quærit, et inventis miser abstinet, ac timet uti;
Vel quod res omnis timide, gelideque ministrat;
Dilator, spe longus, iners, avidusque futuri,
Difficilis, querulus, laudator temporis acti
Se puero, censor, castigatorque minorum.
[129] Mnemósine, hija de Urano. Enamorose de ella Zeus, y de estos amores nacieron las nueve musas, llamadas también piérides, porque vieron la luz en el monte Piero. Mnemósine era la Memoria. Eurípides dice en otra tragedia que la madre de las musas fue Harmonía, la esposa de Cadmo.