HERACLES
¿He recibido, por ventura, algún nuevo daño de esa diosa?
ANFITRIÓN
Olvídate de ella y acuérdate solo de tu infortunio.
HERACLES
¡Perdidos somos! ¿De qué calamidad hablas?
ANFITRIÓN
Mira, contempla estos cadáveres de tus hijos.
HERACLES
¡Ay de mí! ¡Horrible espectáculo! ¡Oh desgracia!