¡Ay Señor, Puerto-Rico ya es otro!

Ya olvidó su pesar, su amargura;

Ya entre sueños de dicha y ventura

Vuelve á abrirse su hermosa ilusion:

Ya hoy un aire de amor se respira,

¡Salve, salve, do quiera se aclama,

Al Gobierno feliz que nos ama

Y animó nuestro Santo Patron!


AL EXCMO. SEÑOR