para que nadie la toque.
Agua loca y descubierta
por el monte, monte, monte.
•
San Miguel lleno de encajes
en la alcoba de su torre,
enseña sus bellos muslos
ceñidos por los faroles.
Arcángel domesticado
en el gesto de las doce,
para que nadie la toque.
Agua loca y descubierta
por el monte, monte, monte.
•
San Miguel lleno de encajes
en la alcoba de su torre,
enseña sus bellos muslos
ceñidos por los faroles.
Arcángel domesticado
en el gesto de las doce,