que se bañan en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques sonámbulos,
el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.
•
El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas
que se bañan en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques sonámbulos,
el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.
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El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas