DOMINGO 24.

Dimos, principio á la marcha, y á las dos leguas escasas llegamos á la capilla que llaman el Oratorio de Merlo, en el que nos detuvimos. Proseguimos hasta llegar á Buenos Aires con el último rumbo, donde entregamos el presente diario, el 31 de Julio de 1796.

Rumbos.Distancias.
N 80 E152
N 84 E5
202
Pedro Antonio Cerviño,}
}Facultativos de la comision.
Juan Insiarte,}
V.o B.o del Comandante de la Expedicion
FELIX DE AZARA.

Oficio de D. Felix de Azara al Virey, al regreso de su comision.

Exmo. Señor:—

D. Pedro de Mendoza con su armada, en 1535, fundó esta capital, que despobló en breve tiempo, pasando sus habitantes al Paraguay, tan apresuradamente, que no pudieron llevar algunas yeguas que poseian y que dejaron abandonadas en el campo. D. Juan de Garay con 60 paraguayos fundó segunda vez esta ciudad, el dia 11 de Agosto de 1580, y dividiendo la tierra para estancias en suerte iguales de tres mil varas de frente y legua y media de fondo, tomó una para sí, y dio las demas, una para cada soldado. Estos hallaron ya algunos baguales, hijos de aquellas yeguas, que empezaron á domar los que podian tomarlas. Los Oficiales reales se opusieron, pretendiendo que eran del Rey; y habiéndose formalizado auto, he visto la sentencia que falla injusta la pretension de dichos Ministros, y declara dueño de los baguales al que los pilláre. Este es el orígen de la innumerable bagualada que hay en las pampas; que si se destruyese, privaria á los indios del principal sustento, precisándoles á alejarse ó reducirse, y se quitaria á los españoles los embarazos que son notorios.

Los ganados vacunos vinieron con Garay, y procrearon en las cercanias, hasta que por descuido ó falta de aguas en los años de mucha sequía, se escaparon algunos al arroyo Salado, donde en libertad multiplicaron, extendiéndose hasta el Rio Negro, y mas al S: porque aunque los bárbaros Querandis, que hoy llaman pampas, comiesen su carne, eran pocos para destruir su procreo. Los indios de la falda de la Cordillera tuvieron noticia de estos ganados, y empezaron á llevar grandes manadas á Chile, cuyos Presidentes tenian contratas de ganados con dichos indios. Estos, que en su pais no podian vivir sin algun trabajo, se fueron estableciendo en los campos de los ganados, y algunos se mezclaron con los pampas; de modo que hoy casi todos los indios son de la costa de la Cordillera. Al mismo tiempo que los bárbaros destrozaban ganados en las pampas, no se descuidaban los españoles, llevándolos á Córdoba y Mendoza: y los de Buenos Aires hacian mucha corambre de toro y de vacas, porque entonces no se tenia cuenta con eso. De ahí se siguió, que á mediados de este siglo estaba exhausto este precioso mineral de cueros, y no habiendo ya ganados alzados en las pampas, se vieron los bárbaros en una especie de precision de robar el manzo ó de rodeo en las estancias de esta capital.