Pasado un decénio del establecimiento de la línea sobre el Colorado, no dudo que podrá trasladarse la frontera á los últimos caudalosos rios, Negro y Diamante. El primero nace en la Cordillera de los Andes, no muy distante de la Villa Rica en el reino de Chile, corriendo en direccion NO SO, enriqueciéndole el Diamante con sus aguas en la direccion N S por el espacio de 90 leguas hasta su barra, inmediata á una bien áspera serrania, desde donde corre el Negro NO SE 90 leguas hasta su barra, no muy distante de la Villa de San Josè en la costa patagónica. Desde este punto hasta la barra del Diamante, en el expresado Negro, deberán establecerse ocho guardias y las estancias intermedias en los términos dichos anteriormente, é igual numero desde la expresada barra, á la distancia que convenga de la del Fuerte de San Carlos de la jurisdiccion de Mendoza: debiendo fundarse un pueblo en la confluencia del Diamante, y otro próximo á la dicha guardia de San Carlos.
El establecimiento de la frontera indicada ha de extenderse en la banda oriental y septentrional de los rios Negro y Diamante, cuya confluencia de este en aquel, distante de la Villa Rica en el reino de Chile 60 leguas, nos proporcionará adquirir noticias exactas del camino mas comodo para dicho reino, que segun dicen han sido ya muchos los que lo han transitado por este parage. Yo creo que podria emprenderse, aunque no sin muchos trabajos, dirigiéndose desde la Capilla á la Laguna de Salinas, y siguiendo hácia al O 5° N del mundo, y andada la distancia de 50 leguas, se pasará el Diamante. Despues con la misma direccion, vencida la de 20 leguas, se tirará al N, y por su derecha al Cerro Nevado, desde donde, continuando al O y vencida la de 30, se llegará á Tucapel, pampas de Biobio, distante de la Concepcion de Penco 40 leguas al occidente: siendo el todo de la distancia, de la capital á dicha ciudad, la de 300 leguas proximamente. El paso de la Cordillera es mas suave, accesible, y no tan elevada como la que conduce á Santiago.
Si las provincias de Cuyo y Córdoba no concurren con una expedicion formal á tan interesante plan, el estado argentino no debe desistir de su empresa á la dilatacion de su campaña, cuya riqueza no es fácil calcular: en consecuencia, despues de haber establecido la primera línea de frontera hasta Chascomus y el Cabo de San Andres, pasará al quinto año á establecer la segunda, fundando una buena guardia en Melinquè: luego se dirigirá á la Laguna de Salinas, cubriendo el frente del NO á la distancia de 80 leguas con las demas guardias, inclusa la del Monte, debiendo situarse la de Lujan como que quede en la misma línea de Salinas. Desde este punto, al extremo NO de la del Tandil, que es todo una serrania, se cubrirá por la parte oriental, en la direccion de EO, la distancia de 80 leguas con las restantes, y las que servirán para cubrir la frontera de Chascomus hasta el Cabo de San Andres, abrazando así una dilatada y pingue campaña, que unida á la anterior, será capaz de mantener millares de cabezas de ganado vacuno.
Este plan envuelve algunas dificultades, pero tambien tiene en su favor para realzarlo la adhesión de los caciques Epamés y sus hijos, que se hallan situados próximos á la Cruz de Guerra, de distancia de 55 leguas de la capital; de Victoriano, entre la Laguna de Salinas y Santa Isabel,* 110*; de Quinteleo, hermano de Victoriano, y en comunicacion con los dos de Chile, desde las orillas del Colorado, 120: todos* en la direccion del OSO ENE. Estos caciques han manifestado deseos de vivir en sociedad, prestar sus auxilios, y contribuir gustosos á tan grande objeto.
El Gefe á quien se encargue esta comision, podrá con su buen modo, y con algunos regalos para obsequiar á los caciques, sus mugeres é hijos, y otros de menos consideracion, grangearse la voluntad de los infieles, y por este medio conseguir la realizacion del plan, cuya empresa es gloriosa, no solo por su grandesa, sino tambien por el relevante servicio que se hace á Dios y á la humanidad.
Los siguientes rumbos son los verdaderos, ó del mundo, y las distancias aproximadas, incluyen en ellas las tortuosidades.
En Chascomus, por Agosto de 1815.
FRANCISCO XAVIER DE VIANA.