Este último no conoce siquiera los signos musicales y sin embargo toca, de oído, bastante piano sin alterar, en lo más mínimo, las partituras; y compone diversidad de piezas—algunas están publicadas—que han ido adquiriendo poco a poco sello de originalidad, las cuales son anotadas en los pentágramas por músicos inteligentes a quienes el autor hace oir repetidas veces las frases de la obra.
Puesta de Sol, su último vals, llamará la atención por la expresión intensa del pensamiento musical, en concordancia con el título y la armonía del conjunto.
Emilio R. Dávila es un caso psicológico especialísimo digno verdaderamente de estudio.
SECCIÓN SEXTA.
Instrumentistas Notables.
CAPÍTULO XX.
De acuerdo con el orden seguido en secciones anteriores, en esta nominaremos, alfabéticamente, a los instrumentistas cuyos méritos hayan sido refrendados por juicios públicos y competentes, eliminando, para no ser difusos, a los que bajo otros aspectos hayan sido citados.
Los relatos tendrán la amplitud de las referencias adquiridas, circunscribiendo la mención de los dilettantes a sus nombres, instrumento en que han sobresalido, y, a ser posible, el nombre del preceptor o escuela de donde proceden.
Puede que incurramos en omisiones, que podemos afirmar serán involuntarias, pues en esta clase de trabajos, por mucho cuidado que se tenga y mejores deseos en la solicitud de informes, siempre hay escapes lamentables.
Las dificultades con que hemos tropezado para formalizar el libro, bien sabrán apreciarlas los que con mayor pericia, han practicado tan delicada y peligrosa tarea.