CELESTINA. LUCRECIA. ALISA. MELIBEA.

CEL.—Agora que voy sola, quiero mirar bien lo que Sempronio ha temido deste mi camino: porque aquellas cosas que bien no son pensadas: avnque algunas vezes ayan buen fin, comunmente crian desuariados efetos: assi que la mucha especulacion nunca carece de buen fruto. Que avnque yo he dissimulado con el, podria ser que, si me sintiessen en estos passos de parte de Melibea, que no pagasse con pena que menor fuesse que la vida, o muy amenguada quedasse: quando matar no me quisiessen, manteandome o azotandome cruelmente. Pues amargas cient monedas serian estas. ay cuytada de mi! en que lazo me he metido: que por me mostrar solicita e esforzada pongo mi persona al tablero: que fare, cuytada, mezquina de mi: que ni el salir afuera es prouechoso: ni la perseuerancia carece de peligro. pues yre / o tornarme he? o dubdosa e dura perplexidad: no se qual escoja por mas sano: en el osar manifiesto peligro: en la couardia denostada perdida: a donde yra el buey que no are? Cada camino descubre sus danosos e hondos barrancos. si con el furto soy tomada, nunca de muerta o encorozada falto, a bien librar. Si no voy, que dira Sempronio? que todas estas eran mis fuerzas? saber e esfuerzo, ardid e ofrecimiento: astucia e solicitud? e su amo Calisto, que dira? que hara? que pensara? sino que ay nueuo engano en mis pisadas. Y que yo he descubierto la celada: por hauer mas prouecho desta otra parte: como sofistica preuaricadora. O si no se le ofrece pensamiento tan odioso: dara bozes como loco: dirame en mi cara denuestos rabiosos: proporna mill inconuenientes que mi deliberacion presta le puso. Diziendo, tu, puta vieja: por que acrescentaste mis pasiones con tus promessas? Alcahueta falsa: para todo el mundo tienes pies: para mi lengua: para todos obra: para mi palabras: para todos remedio: para mi pena: para todos esfuerzo: para mi te falto: para todos luz: para mi tiniebla. Pues, vieja traydora, porque te me ofreciste? que tu ofrecimiento me puso esperanza: la esperanza dilato mi muerte: sostuuo mi viuir: pusome titulo de hombre alegre: pues no hauiendo efeto, ni tu careceras de pena: ni yo de triste desesperacion. Pues, triste yo: mal aca: mal aculla: pena en ambas partes: quando a los estremos falta el medio: arrimarse el hombre al mas sano es discrecion. Mas quiero offender a Pleberio que enojar a Calisto. yr quiero: que mayor es la verguenza de quedar por couarde: que la pena cumpliendo como osada lo que prometi. Pues jamas al esfuerzo desayudo la fortuna. Ya veo su puerta: en mayores afrentas me he visto. esfuerza: esfuerza, Celestina, no desmayes: que nunca faltan rogadores para mitigar las penas. Todos los agueros se aderezan fauorables: o yo no se nada desta arte: quatro hombres que he topado: a los tres llaman Juanes: y los dos son cornudos. La primera palabra que oy por la calle fue de achaque de amores: nunca he tropezado como otras vezes. "Las piedras parece que se apartan e me fazen lugar que passe / ni me estoruan las haldas / ni siento cansancio en andar: todos me saludan." Ni perro me ha ladrado: ni aue negra he visto: tordo, ni cueruo, ni otras noturnas. E lo mejor de todo es que veo a Lucrecia a la puerta de Melibea: prima es de Elicia: no me sera contraria. LUCRECIA.—quien es esta vieja: que viene haldeando? CEL.—paz sea en esta casa. LUCR.—Celestina, madre, seas bienvenida: qual dios te traxo por estos barrios no acostumbrados? CEL.—hija, mi amor; desseo de todos vosotros: traerte encomiendas de Elicia: e avn ver a tus senoras vieja e moza: que despues que me mude al otro barrio no han sido de mi visitadas. LUCR.—a esso solo saliste de tu casa? marauillome de ti, que no es essa tu costumbre, ni sueles dar passo sin prouecho. CEL.—mas prouecho quieres, boua: que complir hombre sus desseos? E tambien como a las viejas nunca nos fallecen necessidades: mayormente a mi que tengo que mantener hijas agenas: ando a vender vn poco de hilado. LUCR.—algo es lo que yo digo: en mi seso estoy: que nunca metes aguja sin sacar reja. Pero mi senora la vieja vrdio vna tela: tiene necessidad dello: e tu de venderlo: entra e espera aqui: que no os desauenires. ALISA.—con quien hablas, Lucrecia? LUCR.—senora, con aquella vieja de la cuchillada: que solia viuir aqui en las tenerias, a la cuesta del rio. ALI.—agora la conozco menos: si tu me das entender lo incognito por lo menos conocido: es coger agua en cesto. LUCR.—Jesu, senora, mas conoscida es esta vieja que la ruda: no se como no tienes memoria de la que empicotaron por hechizera: que vendia las mozas a los abades e descasaua mill casados. ALI.—que oficio tiene? quiza por aqui la conocere mejor. LUCR.—senora, perfuma tocas. haze soliman e otros treynta officios. conoce mucho en yeruas. cura ninos. e avn algunos la llaman la vieja lapidaria. ALI.—todo esso dicho no me la da a conocer: dime su nombre si le sabes. LUCR.—si le se, senora? no ay nino ni viejo en toda la cibdad que no le sepa: hauiale yo de ignorar? ALI.—pues por que no le dizes? LUCR.—he verguenza. ALI.—anda, boua, dile; no me indignes con tu tardanza. LUCR.—Celestina, hablando con reuerencia, es su nombre. ALI.—hy. hy. hy. mala landre te mate, si de risa puedo estar: viendo el desamor que deues de tener a essa vieja: que su nombre has verguenza nombrar: ya me voy recordando della; vna buena pieza: no me digas mas; algo me verna a pedir: di que suba. LUCR.—sube, tia. CEL.—senora buena, la gracia de dios sea contigo e con la noble hija: mis passiones e enfermedades han impedido mi visitar tu casa como era razon: mas dios conoce mis limpias entranas: mi verdadero amor: que la distancia de las moradas no despega el querer de los corazones: assi que lo que mucho dessee, la necessidad me lo ha hecho complir: con mis fortunas aduersas otras, me sobreuino mengua de dinero: no supe mejor remedio que vender vn poco de hilado que para vnas toquillas tenia allegado: supe de tu criada que tenias dello necessidad: avnque pobre, e no de la merced de dios: veslo aqui, si dello e de mi te quieres seruir. ALI.—vezina honrrada: tu razon e ofrecimiento me mueuen a compassion: e tanto que quisiera cierto mas hallarme en tiempo de poder complir tu falta: que menguar tu tela; lo dicho te agradezco: si el hilado es tal, serte ha bien pagado. CEL.—tal, senora? tal sea mi vida e mi vejez, e la de quien parte quisiere de mi jura. delgado como el pelo de la cabeza: ygual. rezio como cuerdas de vihuela. blanco como el copo de la nieue: hilado todo por estos pulgares: aspado e adrezado: veslo aqui en madexitas: tres monedas me dauan ayer por la onza. assi goze desta alma pecadora. ALI.—hija Melibea, quedese esta muger honrrada contigo: que ya me parece que es tarde para yr a visitar a mi hermana, su muger de Cremes, que desde ayer no la he visto: e tambien que viene su paje a llamarme, que se le arrezio desde vn rato aca el mal. CEL.—por aqui anda el diablo aparejando oportunidad: arreziando el mal a la otra. "Ea buen amigo tener rezio agora es mi tiempo / o nunca / no la dexes lleuamela de aqui: a quien digo." ALI.—que dizes, amiga? CEL.—senora, que maldito sea el diablo e mi pecado: porque en tal tiempo houo de crescer el mal de tu hermana: que no haura para nuestro negocio oportunidad. Y que mal es el suyo? ALI.—dolor de costado: e tal, que segun del mozo supe que quedaua, temo no sea mortal. ruega tu, vezina, por amor mio, en tus deuociones, por su salud a dios. CEL.—yo te prometo, senora, en yendo de aqui, me vaya por essos monesterios: donde tengo frayles deuotos mios, e les de el mismo cargo que tu me das: e demas desto, ante que me desayune de quatro bueltas a mis cuentas. ALI.—pues, Melibea, contenta a la vezina en todo lo que razon fuere darle por el hilado. Y tu, madre, perdoname, que otro dia se verna en que mas nos veamos. CEL.—senora, el perdon sobraria donde el yerro falta: de dios seas perdonada: que buena compania me queda: dios la dexe gozar su noble juuentud e florida mocedad: que es el tiempo en que mas plazeres e mayores deleytes se alcanzaran: que, a la mi fe, la vejez no es sino meson de enfermedades: posada de pensamientos: amiga de renzillas: congoxa continua: llaga incurable. manzilla de lo passado. pena de lo presente. cuydado triste de lo por venir. vezina de la muerte. choza sin rama que se llueue por cada parte. cayado de mimbre que con poca carga se doblega. MELIB.—por que dizes, madre, tanto mal de lo que todo el mundo con tanta eficacia gozar e ver dessean? CEL.—dessean harto mal para si. dessean harto trabajo. dessean llegar alla porque llegando viuen: e el viuir es dulce: e viuiendo enuegescen. assi que el nino dessea ser mozo: e el mozo viejo: e el viejo mas: avnque con dolor: todo por viuir: porque como dizen, biua la gallina con su pepita. Pero quien te podria contar, senora, sus danos: sus inconuenientes. sus fatigas. sus cuydados. sus enfermedades. su frio. su calor. su descontentamiento. su renzilla. su pesadumbre. aquel arrugar de cara. aquel mudar de cabellos su primera e fresca color. aquel poco oyr. aquel debilitado ver. puestos los ojos a la sombra. aquel hundimiento de boca. aquel caer de dientes. aquel carecer de fuerza. aquel flaco andar. aquel espacioso comer. Pues ay, ay, senora, si lo dicho viene acompanado de pobreza: alli veras callar todos los otros trabajos quando sobra la gana e falta la prouision: que jamas senti peor ahito que de hambre. MELIB.—bien conozco que dize cada vno de la feria segund le va en ella. assi que otra cancion cantaran los ricos. CEL.—senora hija, a cada cabo ay tres leguas de mal quebranto. a los ricos se les va la bienauenturanza, la gloria e descanso, por otros aluanares de asechanzas: que no se parescen: ladrillados por encima con lisonjas. "Aquel es rico que esta bien con dios: mas segura cosa es ser menospreciado que temido / mejor sueno duerme el pobre que no el que tiene de guardar con solicitud lo que con trabajo gano: e con dolor ha de dexar. mi amigo no sera simulado: e el del rico si. yo soy querida por mi persona: el rico por su hazienda: nunca oye verdad: todos le hablan lisonjas a sabor de su paladar / todos le han embidia / apenas hallaras vn rico que no confiese que le seria mejor estar en mediano estado / o en honesta pobreza / las riquezas no hazen rico: mas ocupado / no hazen senor: mas mayordomo: mas son los posseydos de las riquezas: que no los que las posseen / a muchos traxo la muerte / a todos quita el plazer e a las buenas costumbres: e ninguna cosa es mas contraria: no oyste dezir / dormieron su sueno los varones de las riquezas / e ninguna cosa hallaron en sus manos." Cada rico tiene vna dozena de hijos e nietos: que no rezan otra oracion: no otra peticion: sino rogar a dios que le saque de medio "dellos": no veen la hora que tener a el so la tierra e lo suyo entre sus manos: e darle a poca costa su casa para siempre. MELIB.—madre, pues que assi es: gran pena ternas por la edad que perdiste: querrias boluer a la primera? CEL.—loco es, senora, el caminante: que enojado del trabajo del dia, quisiesse boluer de comienzo la jornada para tornar otra vez aquel lugar: que todas aquellas cosas cuya possession no es agradable: mas vale poseellas que esperallas: porque mas cerca esta el fin dellas: quanto mas andado del comienzo. No ay cosa mas dulce ni graciosa al muy cansado que el meson: assi que avnque la mocedad sea alegre: el verdadero viejo no la dessea: porque el que de razon e seso carece: quasi otra cosa no ama sino lo que perdio. MELIB.—siquiera por viuir mas, es bueno dessear lo que digo. CEL.—tan presto, senora, se va el cordero como el carnero: ninguno es tan viejo que no pueda viuir vn ano: ni tan mozo que oy no pudiesse morir: assi que en esto poca auantaja nos leuays. MELIB.—espantada me tienes con lo que has hablado: indicio me dan tus razones que te aya visto otro tiempo. Dime, madre, eres tu Celestina, la que solia morar a las tenerias cabe el rio? CEL.—senora, hasta que dios quiera. MELIB.—vieja te has parado: bien dizen que los dias no se van en balde: assi goze de mi, no te conociera sino por essa senaleja de la cara: figuraseme que eras hermosa: otra pareces: muy mudada estas. LUCR.—hi. hi. hi. mudada esta el diablo: hermosa era: con aquel su dios os salue que trauiessa la media cara. MELIB.—que hablas, loca? que es lo que dizes? de que te ries? LUCR.—de como no conoscias a la madre en tan poco tiempo: en la filosomia de la cara. MELIB.—no es tan poco tiempo dos anos: e mas que la tiene arrugada. CEL.—senora, ten tu el tiempo que no ande, terne yo mi forma que no se mude. No has leydo que dizen: verna el dia que en el espejo no te conozcas? pero tambien yo encaneci temprano: e parezco de doblada edad: que assi goze desta alma pecadora: e tu desse cuerpo gracioso: que de quatro hijas que pario mi madre yo fuy la menor: mira como no soy vieja como me juzgan. MELIB.—Celestina amiga, yo he holgado mucho en verte e conoscerte: tambien hasme dado plazer con tus razones: toma tu dinero, e vete con dios: que me paresce que no deues hauer comido. CEL.—o angelica ymagen: o perla preciosa: e como te lo dizes: gozo me toma en verte fablar: e no sabes que por la diuina boca fue dicho: contra aquel infernal tentador: que no de solo pan viuiremos: pues assi es que no el solo comer mantiene: mayormente a mi: que me suelo estar vno e dos dias negociando encomiendas agenas ayuna: saluo hazer por los buenos: morir por ellos: esto tuue siempre: querer mas trabajar siruiendo a otros: que holgar contentando a mi. Pues, si tu me das licencia, direte la necessitada causa de mi venida: que es otra que la que fasta agora as oydo: e tal que todos perderiamos en me tornar enbalde sin que la sepas. MELIB.—di, madre, todas tus necessidades: que si yo las pudiere remediar, de muy buen grado lo hare: por el passado conoscimiento e vezindad: que pone obligacion a los buenos. CEL.—mias, senora? antes agenas, como tengo dicho: que las mias de mi puerta adentro me las passo: sin que las sienta la tierra: comiendo quando puedo: beuiendo quando lo tengo, que con mi pobreza jamas me falto, a dios gracias, vna blanca para pan: e vn quarto para vino, despues que embiude: que antes no tenia yo cuydado de lo buscar: que sobrado estaua vn cuero en mi casa: e vno lleno e otro vazio: jamas me acoste sin comer vna tostada en vino: e dos dozenas de soruos: por amor de la madre, tras cada sopa: agora, como todo cuelga de mi: en vn jarrillo malpegado me lo traen: que no cabe dos azumbres. "Seys vezes al dia tengo de salir por mi pecado con mis canas acuestas / a le henchir a la tauerna. mas no muera yo de muerte hasta que me vea con vn cuero o tinagica de mis puertas adentro: que en mi anima no ay otra prouision: que como dizen pan e vino anda camino: que no mozo garrido." Assi que donde no ay varon, todo bien fallesce. con mal esta el huso quando la barua no anda de suso. Ha venido esto, senora, por lo que dezia de las agenas necessidades e no mias. MELIB.—pide lo que querras, sea para quien fuere. CEL.—donzella graciosa e de alto linaje: tu suaue fabla e alegre gesto: junto con el aparejo de liberalidad que muestras con esta pobre vieja: me dan osadia a te lo dezir. Yo dexo vn enfermo a la muerte: que con sola vna palabra de tu noble boca salida: que le lleue metida en mi seno: tiene por fe que sanara: segun la mucha deuocion tiene en tu gentileza. MELIB.—vieja honrrada, no te entiendo: si mas no declaras tu demanda: por vna parte me alteras e prouocas a enojo: por otra me mueues a compasion: no te sabria boluer respuesta conueniente: segun lo poco que he sentido de tu habla. Que yo soy dichosa si de mi palabra ay necessidad: para salud de algun cristiano. Porque hazer beneficio es semejar a dios: e el que le da le recibe: quando a persona digna del le haze. Y demas desto, dizen: que el que puede sanar al que padece: no lo faziendo, le mata: assi que no cesses tu peticion: por empacho ni temor. CEL.—el temor perdi, mirando, senora, tu beldad: que no puedo creer que embalde pintasse dios vnos gestos mas perfetos que otros: mas dotados de gracias: mas hermosas faciones: sino para fazerlos almazen de virtudes: de misericordia, de compassion: ministros de sus mercedes e dadiuas, como a ti. e pues como todos seamos humanos: nascidos para morir. sea cierto que no se puede dezir nacido: el que para si solo nascio. Porque seria semejante a los brutos animales: en los quales avn ay algunos piadosos. como se dize del vnicornio: que se humilla a qualquiera donzella. "El perro con todo su impetu e braueza quando viene a morder si se echan en el suelo no haze mal / esto de piedad." Pues las aues: ninguna cosa el gallo come: que no participe e llame las gallinas a comer dello. "El pelicano rompe el pecho / por dar a sus hijos a comer de sus entranas. Las ciguenas mantienen otro tanto tiempo a sus padres viejos en el nido: quanto ellos les dieron ceuo siendo pollitos." Pues "tal conoscimiento dio la natura a los animales e aues," porque los hombres hauemos de ser mas crueles? porque no daremos parte de nuestras gracias e personas a los proximos? mayormente quando estan embueltos en secretas enfermedades: e tales, que donde esta la melezina: salio la causa de la enfermedad. MELIB.—por dios que sin mas dilatar me digas quien es esse doliente: que de mal tan perplexo se siente: que su passion e remedio salen de vna mesma fuente? CEL.—bien ternas, senora, noticia en esta cibdad de vn cauallero mancebo: gentil hombre: de clara sangre: que llaman Calisto? MELIB.—ya ya ya. buena vieja, no me digas mas: no pases adelante. esse es el doliente por quien has hecho tantas premissas en tu demanda? por quien has venido a buscar la muerte para ti? por quien has dado tan danosos passos: desuergonzada baruuda? que siente esse perdido que con tanta passion vienes? de locura sera su mal: que te parece? si me fallaras sin sospecha desse loco: con que palabras me entrauas: no se dize en vano: que el mas empecible miembro del mal hombre o muger es la lengua: quemada seas, alcahueta falsa: hechizera: enemiga de onestad. causadora de secretos yerros: Jesu: Jesu: quitamela, Lucrecia, de delante, que me fino: que no me ha dexado gota de sangre en el cuerpo: bien se lo merece esto e mas: quien a estas tales da oydos. Por cierto, si no mirasse a mi honestidad: e por no publicar su osadia desse atreuido: yo te fiziera, maluada, que tu razon e vida acabaran en vn tiempo. CEL. —en hora mala aca vine: si me falta mi conjuro: ea pues, bien se a quien digo. "Ce hermano que se va todo a perder." MELIB.—avn hablas entre dientes delante mi: para acrecentar mi enojo e doblar tu pena: querrias condenar mi onestidad por dar vida a vn loco? dexar a mi triste por alegrar a el: e lleuar tu el prouecho de mi perdicion. el galardon de mi yerro. perder e destruyr la casa e la honrra de mi padre: por ganar la de vna vieja maldita como tu. piensas que no tengo sentidas tus pisadas: e entendido tu danado mensaje? Pues yo te certifico que las albricias que de aqui saques: no sean sino estoruarte de mas ofender a dios: dando fin a tus dias. Respondeme, traydora: como osaste tanto fazer? CEL.—tu temor, senora, tiene ocupada mi desculpa: mi innocencia me da osadia: tu presencia me turba en verla yrada. e lo que mas siento e me pena: es recibir enojo sin razon ninguna. Por dios, senora, que me dexes concluyr mi dicho: que ni el quedara culpado: ni yo condenada. e veras como es todo mas seruicio de dios que passos deshonestos: mas para dar salud al enfermo que para danar la fama al medico. Si pensara, senora, que tan de ligero hauias de conjecturar de lo passado nocibles sospechas: no bastara tu licencia para me dar osadia a hablar en cosa que a Calisto ni a otro hombre tocasse. MELIB.—Jesu, no oyga yo mentar mas esse loco: saltaparedes: fantasma de noche: luengo como ciguena: figura de paramento malpintado: si no aqui me caere muerta. Este es el que el otro dia me vido aqui: e comenzo a desuariar comigo en razones: haziendo mucho del galan. Dirasle, buena vieja, que si penso que ya era todo suyo: e quedaua por el el campo: porque holgue mas de consentir sus necedades que castigar su yerro: quise mas dexarle por loco que publicar su grande atreuimiento. pues auisale que se aparte deste proposito, e serle ha sano: sino podra ser que no aya comprado tan cara habla en su vida. Pues sabe que no es vencido sino el que se cree serlo: e yo quede bien segura e el vfano. De los locos es estimar a todos los otros de su calidad: e tu tornate con su mesma razon: que respuesta de mi otra no hauras: ni la esperes: que por demas es ruego a quien no puede hauer misericordia: e da gracias a dios pues tan libre vas desta feria. Bien me hauian dicho quien tu eras: e auisado de tus propiedades: avnque agora no te conocia. CEL. —mas fuerte estaua Troya: e avn otras mas brauas he yo amansado: ninguna tempestad mucho dura. MELIB.—que dizes, enemiga? fabla, que te pueda oyr: tienes desculpa alguna: para satisfazer mi enojo: e escusar tu yerro e osadia? CEL.—mientra viuiere tu yra, mas danara mi descargo, que estas muy rigurosa: e no me marauillo, que la sangre nueua poco calor ha menester para heruir. MELIB.—poco calor? poco lo puedes llamar: pues quedaste tu viua, e yo quexosa sobre tan gran atreuimiento. Que palabra podias tu querer para esse tal hombre que a mi bien me estuuiesse? Responde; pues dizes que no has concluydo: quiza pagaras lo passado. CEL.—vna oracion, senora, que le dixeron sabias de sancta Polonia para el dolor de las muelas. asi mismo tu cordon: que es fama ha tocado todas las reliquias que ay en Roma e Jerusalem: aquel cauallero que dixe, pena e muere dellas: esta fue mi venida: pero pues en mi dicha estaua tu ayrada respuesta: padezcase el su dolor en pago de buscar tan desdichada mensajera: que pues en tu mucha virtud me falto piedad: tambien me faltara agua si a la mar me embiara. "Pero ya sabes que el deleyte de la venganza dura vn momento: y el de la misericordia para siempre." MELIB.—si esso querias porque luego no me lo espresaste? porque me lo dixiste en tan pocas palabras? CEL.—senora, porque mi limpio motiuo me hizo creer que avnque en menos lo propusiera, no se hauia de sospechar mal: que si falto el deuido preambulo: fue porque la verdad no es necessario abundar de muchas colores. Compassion de su dolor / confianza de tu magnificencia ahogaron en mi boca "al principio" la espresion de la causa: e pues conosces, senora, que el dolor turba: la turbacion desmanda e altera la lengua. La qual hauia de estar siempre atada con el seso: por dios, que no me culpes. e si el otro yerro ha fecho: no redunde en mi dano. Pues no tengo otra culpa sino ser mensajera del culpado: no quiebre la soga por lo mas delgado; no seas la telarana que no muestra su fuerza sino contra los flacos animales. No paguen justos por pecadores. Imita la diuina justicia que dixo: el anima que pecare, aquella misma muera: a la humana, que jamas condena al padre por el delicto del hijo: ni al hijo por el del padre. ni es, senora, razon que su atreuimiento acarree mi perdicion: avnque segun su merecimiento, no ternia en mucho: que fuese el el delinquente e yo la condemnada: que no es otro mi oficio sino seruir a los semejantes. Desto biuo e desto me arreo: nunca fue mi voluntad enojar a vnos por agradar a otros: avnque ayan dicho a tu merced en mi absencia otra cosa: al fin, senora, a la firme verdad: el viento del vulgo no la empece. "Vna sola soy en este limpio trato: en toda la ciudad pocos tengo descontentos: con todos cumplo: los que algo me mandan: como si touiesse veynte pies e otras tantas manos." MELIB.—"no me marauillo que vn solo maestro de vicios: dizen que basta para corromper vn gran pueblo." Por cierto, tantos e tantos loores me han dicho de tus "falsas" manas: que no se si crea que pedias oracion. CEL.—nunca yo la reze: e si la rezare no sea oyda: si otra cosa de mi se saque: avnque mill tormentos me diessen. MELIB.—mi passada alteracion me impide a reyr de tu desculpa: que bien se que ni juramento ni tormento te torcera a dezir verdad: que no es en tu mano. CEL.—eres mi senora: tengote de callar. hete yo de seruir. hasme tu de mandar. tu mala palabra sera vispera de vna saya. MELIB.—bien la has merecido. CEL.—si no la he ganado con la lengua: no la he perdido con la intencion. MELIB.—tanto afirmas tu ignorancia que me hazes creer lo que puede ser. Quiero pues en tu dubdosa desculpa tener la sentencia en peso: e no disponer de tu demanda al sabor de ligera interpretacion. No tengas en mucho, ni te marauilles de mi passado sentimiento: porque concurrieron dos cosas en tu habla: que qualquiera dellas era bastante para me sacar de seso. nombrarme esse tu cauallero: que comigo se atreuio a hablar: e tambien pedirme palabra sin mas causa: que no se podia sospechar sino dano para mi honrra. Pero pues todo viene de buena parte: de lo passado aya perdon: que en alguna manera es aliuiado mi corazon: viendo que es obra pia e santa sanar los passionados e enfermos. CEL.—e tal enfermo, senora: por dios, si bien le conosciesses no le juzgasses por el que has dicho e mostrado con tu yra: en dios e en mi alma no tiene hiel. Gracias dos mill. en franqueza Alexandre. en esfuerzo Etor. gesto de vn rey. gracioso: alegre: jamas reyna en el tristeza. De noble sangre, como sabes. gran justador. Pues verle armado, vn sant George. fuerza e esfuerzo no tuuo Ercules tanta. la presencia e faciones. dispusicion. desemboltura. otra lengua hauia menester para las contar: todo junto semeja angel del cielo. Por fe tengo que no era tan hermoso aquel gentil Narciso que se enamoro de su propia figura: quando se vido en las aguas de la fuente. Agora, senora, tienele derribado vna sola muela: que jamas cessa de quexar. MELIB.—e que tanto tiempo ha? CEL.—podra ser, senora, de veynte e tres anos: que aqui esta Celestina que le vido nascer: e le tomo a los pies de su madre. MELIB.—ni te pregunto esso, ni tengo necessidad de saber su edad: sino que tanto ha que tiene el mal. CEL.—senora, ocho dias, que parece que ha vn ano en su flaqueza. E el mayor remedio que tiene es tomar vna vihuela, e tane tantas canciones, e tan lastimeras: que no creo que fueron otras las que compuso aquel emperador e gran musico Adriano de la partida del anima: por sofrir sin desmayo la ya vezina muerte. que avnque yo se poco de musica: parece que faze aquella vihuela fablar. pues, si acaso canta, de mejor gana se paran las aues a le oyr, que no aquel Antico: de quien se dize, que mouia los arboles e piedras con su canto. Siendo este nascido, no alabaran a Orfeo. Mira, senora, si vna pobre vieja como yo si se fallara dichosa en dar la vida a quien tales gracias tiene: ninguna muger le vee que no alabe a dios que assi le pinto. pues si le habla acaso, no es mas senora de si de lo que el ordena. E pues tanta razon tengo: juzga, senora, por bueno mi proposito: mis passos saludables e vazios de sospecha. MELIB.—o quanto me pesa con la falta de mi paciencia: porque siendo el ignorante e tu ynocente, haues padescido las alteraciones de mi ayrada lengua. Pero la mucha razon me relieua de culpa: la qual tu habla sospechosa causo: en pago de tu buen sofrimiento: quiero complir tu demanda, e darte luego mi cordon. E porque para escriuir la oracion no haura tiempo sin que venga mi madre: si esto no bastare ven manana por ella muy secretamente. LUCR. —ya ya: perdida es mi ama: secretamente quiere que venga Celestina: fraude ay: mas le querra dar que lo dicho. MELIB.—que dizes, Lucrecia? LUCR.—senora, que baste lo dicho, que es tarde. MELIB.—pues, madre, no le des parte de lo que passo a esse cauallero: porque no me tenga por cruel o arrebatada o deshonesta. LUCR. —no miento ya, que mal va este fecho. CEL.—mucho me marauillo, senora Melibea, de la dubda que tienes de mi secreto: no temas, que todo lo se sofrir e encubrir; que bien veo que tu mucha sospecha echo, como suele, mis razones a la mas triste parte. Yo voy con tu cordon tan alegre: que se me figura que esta diziendole alla su corazon la merced que nos heziste: e que le tengo de hallar aliuiado. MELIB.—mas hare por tu doliente, si menester fuere, en pago de lo sofrido. CEL.—mas sera menester e mas haras: e avnque no se te agradezca. MELIB.—que dizes, madre, de agradescer? CEL.—digo, senora, que todos lo agradescemos e seruiremos: e todos quedamos obligados, que la paga mas cierta es: quando mas la tienen de complir. LUCR.—trastrocame essas palabras. CEL.—hija Lucrecia, ce: yras a casa: e darte he vna lexia con que pares essos cabellos mas que oro: no lo digas a tu senora: e avn darte he vnos poluos para quitarte esse olor de la boca: que te huele vn poco, que en el reyno no lo sabe fazer otri sino yo: e no ay cosa que peor en la muger parezca. "LUCR.—o dios te de buena vejez: que mas necessidad tenia de todo esso: que de comer. CEL.—pues porque murmuras contra mi loquilla? Calla que no sabes si me auras menester en cosa de mas importancia: no prouoques a yra a tu senora mas de lo que ella ha estado: dexame yr en paz." MELIB.—que le dizes, madre? CEL.—senora, aca nos entendemos. MELIB.—dimelo, que me enojo: quando yo presente se habla cosa de que no aya parte. CEL.—senora, que te acuerde la oracion para que la mandes escriuir: e que aprenda de mi a tener mesura en el tiempo de tu yra. En la qual yo vse lo que se dize: que del ayrado es de apartar por poco tiempo: del enemigo por mucho. Pues tu, senora, tenias yra: con lo que sospechaste de mis palabras: no enemistad. Porque avnque fueran las que tu pensauas: en si no eran malas: que cada dia ay hombres penados por mugeres: e mugeres por hombres. e esto obra la natura: e la natura ordenola dios: e dios no hizo cosa mala: e assi quedaua mi demanda como quiera que fuesse en si loable: pues de tal tronco procede: e yo libre de pena. mas razones destas te diria, sino porque la prolixidad es enojosa al que oye: e danosa al que habla. MELIB.—en todo has tenido buen tiento: assi en el poco hablar en mi enojo: como con el mucho sofrir. CEL.—senora, sofrite con temor, porque te ayraste con razon. porque con la yra morando poder, no es sino rayo. e por esto passe tu rigurosa habla: hasta que tu almazen houiesse gastado. MELIB.—en cargo te es esse cauallero. CEL.—senora, mas merece. e si algo con mi ruego para el he alcanzado, con la tardanza lo he danado. Yo me parto para el si licencia me das. MELIB.—mientra mas ayna la houieras pedido: mas de grado la houieras recabdado. ve con dios, que ni tu mensaje me ha traydo prouecho: ni de tu yda me puede venir dano.

ARGUMENTO DEL QUINTO AUTO.

Despedida Celestina de Melibea, va por la calle hablando consigo misma entre dientes. llegada a su casa, hallo a Sempronio, que la aguardaua. Ambos van hablando hasta llegar a casa de Calisto. e vistos por Parmeno, cuentalo a Calisto su amo: el qual le mando abrir la puerta.

CELESTINA. SEMPRONIO. PARMENO. CALISTO.

CEL.—O rigurosos trances! o cruda osadia! o gran sofrimiento: e que tan cercana estuue de la muerte, si mi mucha astucia no rigera con el tiempo: las velas de la peticion. o amenazas de donzella braua. o ayrada donzella. o diablo a quien yo conjure: como compliste tu palabra en todo lo que te pedi: en cargo te soy: assi amansaste la cruel hembra con tu poder: e diste tan oportuno lugar a mi habla: quanto quise con la absencia de su madre. o vieja Celestina, vas alegre. sabete que la meytad esta hecha quando tienen buen principio las cosas. o serpentino azeyte. o blanco filado: como os aparejastes todos en mi fauor. o yo rompiera todos mis atamientos hechos e por fazer, ni creyera en yeruas, ni en piedras ni en palabras. Pues alegrate, vieja: que mas sacaras deste pleyto: que de quinze virgos que renouaras. o malditas haldas, prolixas e largas, como me estoruays de llegar adonde han de reposar mis nueuas. o buena fortuna, como ayudas a los osados: e a los timidos eres contraria. nunca huyendo huyo la muerte al couarde. o quantas erraran en lo que yo he acertado: que fizieran en tan fuerte estrecho estas nueuas maestras de mi oficio? sino responder algo a Melibea, por donde se perdiera quanto yo con buen callar he ganado. Por esto dizen, quien las sabe las tane: e que es mas cierto medico el esperimentado que el letrado: e la esperiencia e escarmiento haze los hombres arteros: e la vieja, como yo, que alce sus haldas al passar del vado: como maestra: ay cordon, cordon! yo te fare traer por fuerza, si viuo: a la que no quiso darme su buena habla de grado. SEMP.—o yo no veo bien, o aquella es Celestina. valala el diablo haldear que trae: parlando viene entre dientes. CEL.—de que te santiguas, Sempronio? creo que en verme. SEMP.—yo te lo dire. la raleza de las cosas es madre de la admiracion: la admiracion concebida en los ojos deciende al animo por ellos. el animo es forzado descubrillo por estas esteriores senales. quien jamas te vido por la calle, abaxada la cabeza: puestos los ojos en el suelo: e no mirar a ninguno como agora? quien te vido hablar entre dientes por las calles: e venir aguijando como quien va a ganar beneficio? cata, que todo esto nouedad es para se marauillar quien te conoce. pero esto dexado: dime, por dios, con que vienes. dime si tenemos hijo o hija? que desde que dio la vna te espero aqui: e no he sentido mejor senal que tu tardanza. CEL.—hijo, essa regla de bouos no es siempre cierta: que otra hora me pudiera mas tardar e dexar alla las narizes: e otras dos, e narizes e lengua. e assi que mientra mas tardasse, mas caro me costasse. SEMP.—por amor mio, madre, no passes de aqui sin me lo contar. CEL.—Sempronio amigo, ni yo me podria parar, ni el lugar es aparejado. vete comigo delante Calisto, oyras marauillas: que sera desflorar mi embaxada comunicandola con muchos; de mi boca quiero que sepa lo que se ha hecho: que avnque ayas de hauer alguna partezilla del prouecho: quiero yo todas las gracias del trabajo. SEMP.—partezilla, Celestina? mal me parece eso que dizes. CEL.—calla, loquillo: que parte o partezilla, quanto tu quisieres te dare. Todo lo mio es tuyo: gozemonos e aprouechemonos: que sobre el partir nunca reniremos. Y tambien sabes tu quanta mas necessidad tienen los viejos que los mozos: mayormente tu que vas a mesa puesta. SEMP.—otras cosas he menester mas de comer. CEL.—que, hijo? vna dozena de agujetas: e vn torce para el bonete: e vn arco para andarte de casa en casa tirando a paxaros: e aojando paxaras a las ventanas. "Mochachas digo bouo: de las que no saben bolar: que bien me entiendes que no ay mejor alcahuete para ellas que vn arco que se puede entrar cada vno hecho moxtrenco: como dizen en achaque de trama. &c." Mas ay, Sempronio, de quien tiene de mantener honrra: e se va haziendo vieja como yo. SEMP.—o lisonjera vieja. o vieja llena de mal. o cobdiciosa e auarienta garganta: tambien quiere a mi enganar como a mi amo, por ser rica: pues mala medra tiene: no le arriendo la ganancia: que quien con modo torpe sube en lo alto: mas presto cae que sube. o que mala cosa es de conocer el hombre: bien dizen que ninguna mercaduria ni animal es tan dificil. mala vieja falsa es esta: el diablo me metio con ella. mas seguro me fuera huyr desta venenosa biuora que tomalla: mia fue la culpa. pero gane harto: que por bien o mal no negara la promessa. CEL.—que dizes, Sempronio? con quien hablas? vienesme royendo las haldas: porque no aguijas? SEMP.—lo que vengo diziendo, madre mia, es: que no me marauillo que seas mudable: que sigues el camino de las muchas. Dicho me auias que diferirias este negocio: agora vas sin seso por dezir a Calisto quanto passa: no sabes que aquello es en algo tenido: que es por tiempo deseado? e que cada dia que el penase era doblarnos el prouecho? CEL.—el proposito muda el sabio: el nescio perseuera. a nueuo negocio, nueuo consejo se requiere. No pense yo, hijo Sempronio, que assi me respondiera mi buena fortuna: de los discretos mensajeros es fazer lo que el tiempo quiere: assi que la qualidad de lo fecho no puede encubrir tiempo dissimulado. e mas que yo se que tu amo, segun lo que del senti, es liberal: e algo antojadizo: mas dara en vn dia de buenas nueuas: que en ciento que ande penando: e yo yendo e viniendo: que los acelerados e supitos plazeres crian alteracion: la mucha alteracion estorua el deliberar: pues, en que podra parar el bien sino en bien: e el alto mensaje sino en luengas albricias: calla, bouo: dexa fazer a tu vieja. SEMP.—pues dime lo que passo con aquella gentil donzella: dime alguna palabra de su boca: que, por dios, assi peno por sabella, como mi amo penaria. CEL.—calla, loco: alterasete la complesion. yo lo veo en ti, que querrias mas estar al sabor que al olor deste negocio: andemos presto: que estara loco tu amo con mi mucha tardanza. SEMP.—e avn sin ella se lo esta. PARM.—senor, senor. CAL.—que quieres, loco? PARM.—a Sempronio e a Celestina veo venir cerca de casa: haziendo paradillas de rato en rato "e quando estan quedos: hazen rayas en el suelo con el espada: no se que sea". CAL.—o desuariado, negligente: veslos venir, no puedes decir corriendo a abrir la puerta? o alto dios. o soberana deydad: con que vienen? que nueuas traen? que tanta ha sido su tardanza: que ya mas esperaua su venida: que el fin de mi remedio. o mis tristes oydos, aparejaos a lo que os viniere: que en su boca de Celestina esta agora aposentado el aliuio o pena de mi corazon. o si en sueno se passasse este poco tiempo: hasta ver el principio e fin de su habla. agora tengo por cierto: que es mas penoso al delinquente esperar la cruda e capital sentencia, que el acto de la ya sabida muerte. o espacioso Parmeno, manos de muerto. quita ya essa enojosa aldaua: entrara essa honrrada duena: en cuya lengua esta mi vida. CEL.—oyes, Sempronio? de otro temple anda nuestro amo. bien difieren estas razones a las que oymos a Parmeno e a el la primera venida: de mal en bien me parece que va. No ay palabra de las que dize que no vale a la vieja Celestina mas que vna saya. SEMP.—pues mira que entrando hagas que no ves a Calisto: e hables algo bueno. CEL.—calla, Sempronio, que avnque aya auenturado mi vida, mas merece Calisto: e su ruego e tuyo, e mas mercedes espero yo del.

ARGUMENTO DEL SESTO AUTO.

Entrada Celestina en casa de Calisto: con grande aficion e desseo Calisto le pregunta de lo que le ha acontescido con Melibea. mientra ellos estan hablando: Parmeno oyendo fablar a Celestina de su parte, contra Sempronio a cada razon le pone vn mote: reprendiendolo Sempronio. En fin la vieja Celestina le descubre todo lo negociado e vn cordon de Melibea. e despedida de Calisto, vase para su casa e con ella Parmeno.

SEMPRONIO. PARMENO. CELESTINA. CALISTO.

CAL.—Que dizes, senora e madre mia? CEL.—o mi senor Calisto e aqui estas. o mi nueuo amador de la muy hermosa Melibea: e con mucha razon: con que pagaras a la vieja que oy ha puesto su vida al tablero por tu seruicio? qual muger jamas se vido en tan estrecha afrenta como yo? que en tornallo a pensar se menguan e vazian todas las venas de mi cuerpo de sangre. mi vida diera por menor precio que agora daria este manto raydo e viejo. PARM.—tu diras lo tuyo: entre col e col lechuga. sobido has vn escalon: mas adelante te espero a la saya: todo para ti: e no nada de que puedas dar parte. pelechar quiere la vieja: tu me sacaras a mi verdadero, e a mi amo loco: no le pierdas palabra, Sempronio: e veras como no quiere pedir dinero porque es diuisible. SEMP.—calla, hombre desesperado: que te matara Calisto si te oye. CAL.—madre mia, abreuia tu razon: o toma esta espada e matame. PARM.—temblando esta el diablo como azogado: no se puede tener en sus pies: su lengua le querria prestar para que fablasse presto: no es mucha su vida: luto auremos de medrar destos amores. CEL.—espada, senor? o que? espada mala mate a tus enemigos e a quien mal te quiere: que yo la vida te quiero dar: con buena esperanza que traygo de aquella que tu mas amas. CAL.—buena esperanza, senora? CEL.—buena se puede dezir: pues queda abierta puerta para mi tornada: e antes me recibira a mi con esta saya rota: que a otro con seda e brocado. PARM.—Sempronio, coseme esta boca, que no lo puedo sofrir: encaxado ha la saya. SEMP.—callaras, pardios. o te echare dende con el diablo: que si anda rodeando su vestido, haze bien; pues tiene dello necessidad: que el abad de do canta de alli viste. PARM.—e avn viste como canta: e esta puta vieja querria en vn dia por tres pasos desechar todo el pelo malo: quanto en cincuenta anos no ha podido medrar. SEMP.—e todo esso es lo que te castigo? e el conoscimiento que os teniades, e lo que te crio? PARM.—bien sofrire mas que pida e pele: pero no todo para su prouecho. SEMP.—no tiene otra tacha sino ser cobdiciosa. pero dexala varde sus paredes: que despues vardara las nuestras. o en mal punto nos conocio. CAL.—dime, por dios, senora, que fazia? como entraste? que tenia vestido? a que parte de casa estaua? que cara te mostro al principio? CEL.—aquella cara, senor, que suelen los brauos toros mostrar contra los que lanzan las agudas frechas en el coso. la que los monteses puercos contra los sabuesos que mucho los aquexan. CAL.—e a essas llamas senales de salud: pues quales serian mortales? no por cierto la misma muerte: que aquella aliuio seria en tal caso deste mi tormento, que es mayor e duele mas. SEMP.—estos son los fuegos pasados de mi amo? que es esto? no ternia este hombre sofrimiento para oyr lo que siempre ha deseado? PARM.—e que calle yo, Sempronio? pues si nuestro amo te oye, tan bien te castigara a ti como a mi. SEMP.—o mal fuego te abrase: que tu fablas en dano de todos: e yo a ninguno ofendo. o intolerable pestilencia e mortal te consuma: rixoso: embidioso: maldito! toda esta es la amistad que con Celestina e comigo hauias concertado. vete de aqui a la mala ventura. CAL.—si no quieres, reyna e senora mia, que desespere: e vaya mi anima condenada a perpetua pena, oyendo essas cosas. certificame breuemente si houo buen fin tu demanda gloriosa: e la cruda e rigurosa muestra de aquel gesto angelico e matador: pues todo esso mas es senal de odio que de amor. CEL.—la mayor gloria que al secreto oficio de la abeja se da: a la qual los discretos deuen imitar: es que todas las cosas por ella tocadas conuierte en mejor de lo que son. Desta manera me he hauido con las zaharenas razones e esquiuas de Melibea. todo su rigor traygo conuertido en miel: su yra en mansedumbre: su aceleramiento en sosiego. Pues, a que piensas que yua alla la vieja Celestina? a quien tu demas de su merecimiento magnificamente galardonaste: sino ablandar su sana: sofrir su acidente: a ser escudo de tu absencia: a recebir en mi manto los golpes: los desuios: los menosprecios, desdenes que muestran aquellas en los principios de sus requerimientos de amor: para que sea despues en mas tenida su dadiua. Que a quien mas quieren, peor hablan: e si assi no fuesse, ninguna diferencia hauria entre las publicas que aman: a las escondidas donzellas: si todas dixiessen si a la entrada de su primer requerimiento: en viendo que de alguno eran amadas: las quales, avnque estan abrasadas e encendidas de viuos fuegos de amor, por su honestidad muestran vn frio esterior: vn sosegado vulto: vn aplazible desuio: vn constante animo e casto proposito: vnas palabras agras que la propia lengua se marauilla del gran sofrimiento suyo: que la fazen forzosamente confessar el contrario de lo que sienten: assi que para que tu descanses e tengas reposo: mientra te contare por estenso el processo de mi habla: e la causa que tuue para entrar. sabe que el fin de su razon e habla fue muy bueno. CAL.—agora, senora, que me has dado seguro: para que ose esperar todos los rigores de la respuesta: di quanto mandares e como quisieres: que yo estare atento. Ya me reposa el corazon. ya descansa mi pensamiento. ya reciben las venas e recobran su perdida sangre. ya he perdido temor. ya tengo alegria. subamos, si mandas, arriba: en mi camara me diras por estenso lo que aqui he sabido en suma. CEL.—subamos, senor. "PARM.—o sancta Maria y que rodeos busca este loco: por huyr de nosotros: para poder llorar a su plazer con Celestina de gozo: y por descubrirle mill secretos de su liuiano y desuariado apetito: por preguntar y responder seys vezes cada cosa sin que este presente quien le pueda dezir que es prolixo. pues mandote yo desatinado que tras ti vamos." CAL.—"mira senora que fablar trae Parmeno. como se viene santiguando de oyr lo que has hecho de tu gran diligencia / espantado esta / por mi fe senora Celestina otra vez se santigua / sube / sube / sube / y" asientate, senora: que de rodillas quiero escuchar tu suaue respuesta. Y dime luego, la causa de tu entrada que fue? CEL.—vender vn poco de hilado: con que tengo cazadas mas de treynta de su estado si a dios ha plazido en este mundo: e algunas mayores. CAL.—esso sera de cuerpo, madre: pero no de gentileza: no de estado: no de gracia e discrecion. no de linaje: no de presuncion con merecimiento: no en virtud: no en habla. PARM.—ya escurre eslauones el perdido. ya se desconciertan sus badajadas: nunca da menos de doze. siempre esta hecho relox de medio dia. cuenta, cuenta, Sempronio, que estas desbauando oyendole a el locuras, e a ella mentiras. SEMP.—maldiziente venenoso: porque cierras las orejas: a lo que todos los del mundo las aguzan: hecho serpiente que huye la boz del encantador? que solo por ser de amores estas razones, avnque mentiras: las hauias de escuchar con gana. CEL.—oye, senor Calisto: e veras tu dicha e mi solicitud que obraron: que en comenzando yo a vender e poner en precio mi hilado, fue su madre de Melibea llamada para que fuesse a visitar vna hermana suya enferma. E como le fuesse necessario absentarse, dexo en su lugar a Melibea [para]. CAL.—o gozo sin par. o singular oportunidad. o oportuno tiempo. o quien estuuiera alli debaxo de tu manto, escuchando que hablaria sola: aquella en quien dios tan estremadas gracias puso. CEL.—debaxo de mi manto dizes? ay mezquina que fueras visto: por treynta agujeros que tiene: si dios no le mejora. PARM.—salgome fuera, Sempronio: ya no digo nada: escuchatelo tu todo. Si este perdido de mi amo no midiesse con el pensamiento quantos pasos ay de aqui a casa de Melibea: e contemplasse en su gesto: e considerasse como estaria aviniendo el hilado: todo el sentido puesto e ocupado en ella: el veria que mis consejos le eran mas saludables: que estos enganos de Celestina. CAL.—que es esto, mozos? esto yo escuchando atento que me va la vida: vosotros susurrays como soleys: por fazerme mala obra e enojo: por mi amor, que calleys; morires de plazer con esta senora, segun su buena diligencia. Di, senora, que fiziste quando te viste sola? CEL.—recebi, senor, tanta alteracion de plazer, que qualquiera que me viera me lo conociera en el rostro. CAL.—agora la rescibo yo: quanto mas quien ante si contemplaua tal ymagen: enmudescerias con la nouedad incogitada. CEL.—antes me dio mas osadia a hablar lo que quise, verme sola con ella. abri mis entranas: dixele mi embaxada: como penauas tanto por vna palabra de su boca salida en fauor tuyo: para sanar vn tan gran dolor. E como ella estuuiesse suspensa: mirandome, espantada del nueuo mensaje: escuchando fasta ver quien podia ser: el que assi por necessidad de su palabra penaua. o a quien pudiesse sanar su lengua: en nombrando tu nombre: atajo mis palabras, diose en la frente vna grand palmada: como quien cosa de grande espanto houiesse oydo: diziendo que cessasse mi habla: e me quitasse delante: si queria no hazer a sus seruidores verdugos de mi postremeria. Yo que en este tiempo no dexaua mis pensamientos vagos: ni ociosos: viendo quanto almazen gastaua su yra: agrauando mi osadia: llamandome hechizera: alcahueta: vieja falsa, "barbuda / malhechora" e otros muchos inominiosos nombres: con cuyos titulos se asombran los ninos "de cuna. E empos desto mill amortescimientos e desmayos mill milagros e espantos / turbado el sentido / bulliendo fuertemente los miembros todos / a vna parte e a otra / herida de aquella dorada frecha que del sonido de tu nombre le toco / retorciendo el cuerpo las manos enclauijadas como quien se despereza: que parecia que las despedazaua / mirando con los ojos a todas partes / acoceando con los pies el suelo duro: E yo a todo esto arrinconada / encogida callando: muy gozosa con su ferocidad. mientra mas vasqueaua: mas yo me alegraua: porque mas cerca estaua el rendirse e su cayda. pero entre tanto que gastaua aquel espumajoso almazen su yra: yo no dexaua mis pensamientos estar vagos / ni ociosos / de manera que", toue lugar de saluar lo dicho. CAL.—esso me di, senora madre: que yo he rebuelto en mi juyzio mientra te escucho: e no he fallado desculpa que buena fuesse: ni conueniente con que lo dicho se cubriesse ni colorasse: sin quedar terrible sospecha de tu demanda. Porque conozca tu mucho saber que en todo me pareces mas que muger: que como su respuesta tu pronosticaste: proueyste con tiempo tu replica. Que mas hazia aquella Tusca Adeleta? cuya fama, siendo tu viua, se perdiera: la qual tres dias ante de su fin: prenuncio la muerte de su viejo marido: e de dos fijos que tenia. Ya creo lo que dizes: que el genero flaco de las hembras es mas apto para las prestas cautelas quel de los varones. CEL.—que, senor? dixe que tu pena era mal de muelas: e que la palabra que della queria era vna oracion que ella sabia muy deuota para ellas. CAL.—o marauillosa astucia. o singular muger en su oficio. o cautelosa hembra. o melezina presta. o discreta en mensajes: qual humano seso bastara a pensar tan alta manera de remedio? De cierto creo: si nuestra edad alcanzara aquellos passados Eneas e Dido: no trabajara tanto Venus para traer a su fijo el amor de Elisa: haziendo tomar a Cupido Ascanica forma para la enganar: antes por euitar prolixidad, pusiera a ti por medianera. Agora doy por bienempleada mi muerte, puesta en tales manos: e creere que si mi desseo no houiere efeto qual querria, que no se pudo obrar mas segun natura en mi salud. Que os paresce, mozos? que mas se pudiera pensar? ay tal muger nascida en el mundo? CEL.—senor, no atajes mis razones: dexame dezir, que se va haziendo noche: ya sabes quien mal haze, aborrece claridad: e yendo a mi casa podre hauer algun mal encuentro. CAL.—que? que? si que hachas e pajes ay que te acompanen. PARM.—si. si. porque no fuercen a la nina: tu yras con ella, Sempronio: que ha temor de los grillos que cantan con lo escuro. CAL.—dizes algo, hijo Parmeno? PARM.—senor: que yo e Sempronio sera bueno que la acompanemos hasta su casa: que haze mucho escuro. CAL.—bien dicho es: despues sera. procede en tu habla: e dime que mas passaste: que te respondio a la demanda de la oracion. CEL.—que la daria de su grado. CAL.—de su grado? o dios mio, que alto don. CEL.—pues mas le pedi. CAL.—que, mi vieja honrrada? CEL.—vn cordon que ella trae contino cenido: diziendo que era prouechoso para tu mal: porque hauia tocado muchas reliquias. CAL.—pues que dixo? CEL.—dame albricias, dezirtelo he. CAL.—o por dios, toma toda esta casa: e quanto en ella ay: e dimelo. o pide lo que querras. CEL.—por vn manto que tu des a la vieja: te dara en tus manos el mesmo que en su cuerpo ella traya. CAL.—que dizes de manto? y saya: e quanto yo tengo. CEL.—manto he menester, e este terne yo en harto: no te alargues mas: no pongas sospechosa duda en mi pedir: que dizen que ofrescer mucho al que poco pide es especie de negar. CAL.—corre, Parmeno, llama a mi sastre: e corte luego vn manto e vna saya: de aquel contray que se saco para frisado. PARM.—assi, assi. a la vieja todo, porque venga cargada de mentiras como abeja: e a mi que me arrastren: tras esto anda ella oy todo el dia con sus rodeos. CAL.—de que gana va el diablo! no ay cierto tan mal seruido hombre como yo: manteniendo mozos adeuinos: rezongadores: enemigos de mi bien. que vas, vellaco, rezando? embidioso, que dizes? que no te entiendo; ve donde te mando presto: e no me enojes: que harto basta mi pena para me acabar: que tambien haura para ti sayo en aquella pieza. PARM.—no digo, senor, otra cosa: sino ques tarde para que venga el sastre. CAL.—no digo yo que adeuinas? pues quedese para manana: e tu, senora, por amor mio te sufras: que no se pierde lo que se dilata: e mandame mostrar aquel sancto cordon: que tales miembros fue digno de cenir: gozaran mis ojos con todos los otros sentidos: pues juntos han sido apassionados: gozara mi lastimado corazon: aquel que nunca recibio momento de plazer despues que aquella senora conoscio: todos los sentidos le llegaron: todos acorrieron a el con sus esportillas de trabajo: cada vno le lastimo quanto mas pudo. los ojos en vella. los oydos en oylla. las manos en tocalla. CEL.—que la has tocado, dizes? mucho me espantas. CAL.—entre suenos, digo. CEL.—en suenos? CAL.—en suenos la veo tantas noches, que temo no me acontezca como a Alcibiades o a Socrates: que el vno sono que se veya embuelto en el manto de su amiga: y otro dia mataronle, e no houo quien le alzasse de la calle: ni cubriesse, sino ella con su manto. el otro via que le llamauan por nombre: e murio dende a tres dias. pero en vida o en muerte, alegre me seria vestir su vestidura. CEL.—asaz tienes pena: pues quando los otros reposan en sus camas, preparas tu el trabajo para sofrir otro dia. esfuerzate, senor: que no hizo dios a quien desamparasse: da espacio a tu desseo: toma este cordon: que si yo no me muero, yo te dare a su ama. CAL.—o nueuo huesped. o bienauenturado cordon: que tanto poder e merescimiento touiste de cenir aquel cuerpo que yo no soy digno de seruir. o nudos de mi pasion: vosotros enlazastes mis desseos: dezidme si os hallastes presentes: en la desconsolada respuesta de aquella a quien vosotros seruis e yo adoro: e por mas que trabajo noches e dias, no me vale ni aprouecha. CEL.—refran viejo es: quien menos procura, alcanza mas bien. Pero yo te hare procurando conseguir: lo que siendo negligente no haurias. consuelate, senor: que en vna hora no se gano Zamora: pero no por esso desconfiaron los combatientes. CAL.—o desdichado: que las cibdades estan con piedras cercadas: e a piedras, piedras las vencen. pero esta mi senora tiene el corazon de azero: no ay metal que con el pueda: no ay tiro que le melle: pues poned escalas en su muro: vnos ojos tiene con que echa saetas: vna lengua llena de reproches e desuios. el asiento tiene en parte que a media legua no le pueden poner cerco. CEL.—calla, senor, que el buen atreuimiento de vn solo hombre gano a Troya: no desconfies, que vna muger puede ganar otra. Poco has tratado mi casa. no sabes bien lo que yo puedo. CAL.—quanto dixeres, senora, te quiero creer, pues tal joya como esta me truxiste. O mi gloria, e cenidero de aquella angelica cintura: yo te veo e no lo creo. o cordon, cordon! fuisteme tu enemigo? dilo cierto si lo fuiste. yo te perdono: que de los buenos es propio las culpas perdonar. no lo creo, que si fueras contrario, no vinieras tan presto a mi poder: saluo si vienes a desculparte. conjurote que me respondas: por la virtud del gran poder que aquella senora sobre mi tiene. CEL.—cessa ya, senor, esse deuanear: que a mi tienes cansada de escucharte: e al cordon roto de tratarlo. CAL.—o mezquino de mi! que asaz bien me fuera del cielo otorgado, que de mis brazos fueras fecho e texido: y no de seda como eres: porque ellos gozaran cada dia de rodear e cenir con deuida reuerencia aquellos miembros que tu, sin sentir ni gozar de la gloria, siempre tienes abrazados. o que secretos hauras visto de aquella excelente ymagen. CEL.—mas veras tu e con mas sentido: si no lo pierdes fablando lo que fablas. CAL.—calla, senora: que el e yo nos entendemos. o mis ojos! acordaos como fuistes causa e puerta por donde fue mi corazon llagado: e que aquel es visto hazer el dano que da la causa: acordaos que soys debdores de la salud. remira la melezina que os viene hasta casa. SEMP.—senor, por holgar con el cordon, no querras gozar de Melibea. CAL.—que, loco? desuariado? atajasolazes: como es esso? SEMP.—que mucho fablando matas a ti e a los que te oyen. e assi que perderas la vida o el seso. qualquiera que falte, basta para quedarte ascuras. abreuia tus razones, daras lugar a las de Celestina. CAL.—enojote, madre, con mi luenga razon? o esta borracho este mozo? CEL.—avnque no lo este, deues, senor, cessar tu razon. dar fin a tus luengas querellas: tratar al cordon como cordon: porque sepas fazer diferencia de fabla quando con Melibea te veas. no haga tu lengua yguales la persona e el vestido. CAL.—o mi senora. mi madre. mi consoladora. dexame gozar con este mensajero de mi gloria. o lengua mia, porque te impides en otras razones: dexando de adorar presente la excellencia de quien por ventura jamas veras en tu poder? O mis manos, con que atreuimiento: con quan poco acatamiento teneys y tratays la triaca de mi llaga. ya no podran empecer las yeruas que aquel crudo caxquillo traya embueltas en su aguda punta. seguro soy: pues quien dio la herida la cura. o tu, senora, alegria de las viejas mugeres. gozo de las mozas. descanso de los fatigados como yo. no me fagas mas penado con tu temor, que faze mi verguenza: suelta la rienda a mi contemplacion: dexame salir por las calles con esta joya: porque los que me vieren sepan que no ay mas bienandante hombre que yo. SEMP.—no afistoles tu llaga cargandola de mas desseo. no es, senor, el solo cordon del que pende tu remedio. CAL.—bien lo conozco: pero no tengo sofrimiento para me abstener de adorar tan alta empresa. CEL.—empresa? aquella es empresa que de grado es dada. pero ya sabes que lo hizo por amor de dios para guarecer tus muelas: no por el tuyo para cerrar tus llagas. pero si yo viuo, ella boluera la hoja. CAL.—e la oracion? CEL.—no se me dio por agora. CAL.—que fue la causa? CEL.—la breuedad del tiempo: pero quedo que si tu pena no afloxase, que tornasse manana por ella. CAL.—afloxar? Entonce afloxara mi pena, quando su crueldad. CEL.—asaz, senor, basta lo dicho y hecho: obligada queda, segund lo que mostro, a todo lo que para esta enfermedad yo quisiere pedir, segun su poder. Mira, senor, si esto basta para la primera vista. Yo me voy: cumple, senor, que si salieres manana, lleues rebozado vn pano, porque si della fueres visto, no acuse de falsa mi peticion. CAL.—e avn quatro por tu seruicio: pero dime, pardios, passo mas? que muero por oyr palabras de aquella dulce boca: como fueste tan osada: que sin la conocer te mostraste tan familiar en tu entrada e demanda? CEL.—sin la conoscer? Quatro anos fueron mis vezinas tractaua con ellas: hablaua e reya: de dia e de noche. mejor me conosce su madre que a sus mismas manos: avnque Melibea se ha fecho grande muger: discreta: gentil. PARM.—ea, mira, Sempronio, que te digo al oydo. SEMP.—dime, que dizes? PARM.—aquel atento escuchar de Celestina da materia de alargar en su razon a nuestro amo. Llegate a ella: dale del pie. hagamosle de senas que no espere mas: sino que se vaya: que no hay tan loco hombre nacido: que solo mucho hable. CAL.—gentil dizes, senora, que es Melibea? Paresce que lo dizes burlando. Ay nascida su par en el mundo? Crio dios otro mejor cuerpo? Puedense pintar tales faciones, dechado de hermosura? Si oy fuera viua Elena: por quien tanta muerte houo de griegos e troyanos. o la hermosa Pulicena: todas obedescerian a esta senora por quien yo peno. Si ella se hallara presente en aquel debate de la manzana con las tres diosas: nunca sobrenombre de discordia le pusieran: porque sin contrariar ninguna: todas concedieran e biuieran conformes en que la lleuara Melibea. assi que se llamara manzana de concordia. Pues quantas oy son nascidas que della tengan noticia, se maldizen: querellan a dios, porque no se acordo dellas quando a esta mi senora hizo. consumen sus vidas. comen sus carnes con embidia. danles siempre crudos martirios: pensando con artificio ygualar con la perficion que sin trabajo doto a ella natura. dellas pelan sus cejas con tenazicas e pegones e cordelejos. dellas buscan las doradas yeruas. rayzes: ramas: e flores para hazer lexias, con que sus cabellos semejassen a los della. las caras martillando. enuistiendolas en diuersos matizes: con vnguentos e vnturas: aguas fuertes: posturas blancas e coloradas: que por euitar prolixidad no las cuento. pues la que todo esto hallo hecho: mira si merece de vn triste hombre como yo ser seruida. CEL.—bien te entiendo, Sempronio: dexale, que el caera de su asno: ya acaba. CAL.—en la que toda la natura se remiro por la fazer perfeta: que las gracias que en todas repartio, las junto en ella. alli hizieron alarde quanto mas acabadas pudieron allegarse: porque conociessen los que la viessen quanta era la grandeza de su pintor. solo vn poco de agua clara con vn eburneo peyne basta para exceder a las nacidas en gentileza. estas son sus armas. con estas mata e vence. con estas me catiuo. con estas me tiene ligado: e puesto en dura cadena. CEL.—calla e no te fatigues. que mas aguda es la lima que yo tengo: que fuerte essa cadena que te atormenta: yo la cortare con ella porque tu quedes suelto. por ende, dame licencia, que es muy tarde: e dexame lleuar el cordon porque tengo del necessidad. CAL.—o desconsolado de mi! la fortuna aduersa me sigue junta: que contigo. o con el cordon. o con entramos: quisiera yo estar acompanado esta noche luenga e escura. pero pues no ay bien complido en esta penosa vida: venga entera la soledad. Mozos? mozos? PARM.—senor. CAL.—acompana a esta senora hasta su casa: e vaya con ella tanto plazer e alegria, quanta comigo queda tristeza e soledad. CEL.—quede, senor, dios contigo. manana sera mi buelta: donde mi manto e la respuesta vernan a vn punto: pues oy no ouo tiempo: e sufrete, senor: e piensa en otras cosas. CAL.—esso no, que es eregia: oluidar aquella por quien la vida me aplaze.