SEMPRONIO. PARMENO. CELESTINA. ELICIA. AREUSA. LUCRECIA.
SEMP.—Baxa, Parmeno, nuestras capas e espadas: si te parece que es hora que vamos a comer. PARM.—vamos presto. ya creo que se quexaran de nuestra tardanza. No por essa calle, sino por estotra: porque nos entremos por la yglesia, e veremos si ouiere acabado Celestina sus deuociones: lleuarla hemos de camino. SEMP.—a donosa hora ha de estar rezando. PARM—no se puede dezir sin tiempo fecho lo que en todo tiempo se puede fazer. SEMP.—verdad es; pero mal conoces a Celestina: quando ella tiene que hazer, no se acuerda de dios: ni cura de santidades: quando ay que roer en casa, sanos estan los santos. quando va a la yglesia con sus cuentas en la mano, no sobra el comer en casa. avnque ella te crio, mejor conozco yo sus propiedades que tu. lo que en sus cuentas reza, es los virgos que tiene a cargo: e quantos enamorados ay en la cibdad: e quantas mozas tiene encomendadas: e que despenseros "le dan racion: e qual mejor / e como les llaman por nombre: porque quando los encontrare no hable como estrana" e que canonigo es mas mozo e franco. quando menea los labios, es fengir mentiras. ordenar cautelas para hauer dinero. Por aqui le entrare. esto me respondera. estotro replicare. assi viue esta que nosotros mucho honrramos. PARM.—mas que esso se yo: sino porque te enojaste estotro dia, no quiero hablar: quando lo dixe a Calisto. SEMP.—avnque lo sepamos para nuestro prouecho: no lo publiquemos para nuestro dano. Saberlo nuestro amo: es echalla por quien es, e no curar della. dexandola, verna forzado otra, de cuyo trabajo no esperemos parte: como desta: que de grado o por fuerza nos dara de lo que le diere. PARM.—bien has dicho. calla, que esta abierta su puerta. en casa esta. llama antes que entres, que por ventura estaran embueltas: e no querran ser assi vistas. SEMP.—entra, no cures, que todos somos de casa. ya ponen la mesa. CEL.—o "mis enamorados," mis perlas de oro: tal me venga el ano, qual me parece vuestra venida. PARM.—que palabras tiene la noble: bien ves, hermano, estos halagos fengidos. SEMP.—dexala, que deso viue: que no se quien diablos le mostro tanta ruyndad. PARM.—la necessidad e pobreza: la fambre, que no ay mejor maestra en el mundo. no ay mejor despertadora e auiuadora de ingenios. quien mostro a las picazas e papagayos imitar nuestra propia habla con sus harpadas lenguas, nuestro organo e boz, sino esta? CEL.—mochachas, mochachas, bouas: andad aca baxo, presto: que estan aqui dos hombres que me quieren forzar. ELIC.—mas nunca aca vinieran: e mucho combidar con tiempo: que ha tres horas que esta aqui mi prima. Este perezoso de Sempronio haura sido causa de la tardanza: que no ha ojos por do verme. SEMP.—calla, mi senora: mi vida: mis amores; que quien a otro sirue no es libre: assi que sujecion me relieua de culpa: no ayamos enojo: assentemonos a comer. ELIC.—assi. para assentar a comer, muy diligente. a mesa puesta con tus manos lauadas e poca verguenza. SEMP.—despues reniremos; comamos agora. asientate, madre Celestina, tu primero. CEL.—assentaos vosotros mis hijos: que harto lugar ay para todos, a dios gracias: tanto nos diessen del parayso quando alla vamos. Poneos en orden, cada vno cabe la suya. yo que estoy sola, porne cabo mi este jarro e taza. que no es mas mi vida de quanto con ello hablo: despues que me fui faziendo vieja: no se mejor oficio a la mesa que escanciar. porque quien la miel trata, siempre se le pega dello. Pues de noche en inuierno, no ay tal escallentador de cama: que con dos jarrillos destos que beua quando me quiero acostar, no siento frio en toda la noche. Desto aforro todos mis vestidos quando viene la nauidad. Esto me callenta la sangre. esto me sostiene continuo en vn ser. esto me faze andar siempre alegre. esto me para fresca. desto vea yo sobrado en casa, que nunca temere el mal ano: que vn cortezon de pan ratonado me basta para tres dias. "Esto quita la tristeza del corazon: mas que el oro / ni el coral / esto da esfuerzo al mozo: e al viejo fuerza / pone color al descolorido / coraje al couarde / al floxo diligencia / conforta los celebros / saca el frio del estomago / quita el hedor del anelito / haze impotentes los frios / haze suffrir los afanes de las labranzas / a los cansados segadores haze sudar toda agua mala / sana el romadizo / e las muelas sostiene sin heder en la mar lo qual no haze el agua. Mas propriedades te diria dello: que todos teneys cabellos. Assi que no se quien no se goze en mentarlo / no tiene sino vna tacha: que lo bueno vale caro: e lo malo haze dano. Assi que con lo que sana el higado: enferma la bolsa. pero todavia con mi fatiga busco lo mejor: para esso poco que beuo vna sola dozena de vezes: a cada comida / no me haran passar de alli: saluo si no soy combidada: como agora. PARM.—madre pues tres vezes dizen que es bueno e honesto: todos los que escriuieron. CEL.—hijo / estara corrupta la letra por treze tres." SEMP.—tia senora, a todos nos sabe bien. Comiendo e hablando: porque despues no haura tiempo para entender en los amores deste perdido de nuestro amo: e de aquella graciosa e gentil Melibea. ELIC.—apartateme alla, dessabrido, enojoso: mal prouecho te haga lo que comes: tal comida me has dado. Por mi alma, reuesar quiero quanto tengo en el cuerpo, de asco de oyrte llamar aquella gentil. Mirad quien gentil. Jesu: Jesu: e que hastio e enojo es ver tu poca verguenza. A quien gentil: mal me haga dios si ella lo es. ni tiene parte dello. sino que ay ojos que de laganas se agradan. Santiguarme quiero de tu necedad e poco conocimiento. o quien estouiesse de gana para disputar contigo su hermosura e gentileza. Gentil, gentil es Melibea? entonce lo es. entonce acertaran: quando andan a pares los diez mandamientos. Aquella hermosura por vna moneda se compra de la tienda. Por cierto, que conozco yo en la calle donde ella viue quatro donzellas en quien dios mas repartio su gracia que no en Melibea: que si algo tiene de hermosura, es por buenos atauios que trae: poneldos en vn palo, tambien dires que es gentil. Por mi vida, que no lo digo por alabarme: mas que creo que soy tan hermosa como vuestra Melibea. AREU.—pues no la has tu visto como yo, hermana mia. dios me lo demande, si en ayunas la topasses, si aquel dia pudieses comer de asco. Todo el ano se esta encerrada con mudas de mill suziedades. por vna vez que aya de salir donde pueda ser vista: enuiste su cara con hiel e miel: con vnas "tostadas: e higos passados" e con otras cosas: que por reuerencia de la mesa dexo de dezir: las riquezas las hazen a estas hermosas e ser alabadas: que no las gracias de su cuerpo. que assi goze de mi, vnas tetas tiene para ser donzella como si tres vezes houiesse parido: no parecen sino dos grandes calabazas. El vientre no se le he visto: pero juzgando por lo otro, creo que le tiene tan floxo como vieja de cincuenta anos: no se que se ha visto Calisto: porque dexa de amar otras que mas ligeramente podria hauer: e con quien mas el holgasse; "sino que el gusto danado muchas vezes juzga por dulce lo amargo." SEMP.—hermana, pareceme aqui: que cada bohonero alaba sus agujas: que el contrario desso se suena por la cibdad. AREU.—ninguna cosa es mas lexos de verdad que la vulgar opinion. nunca alegre viuiras si por voluntad de muchos te riges. Porque estas son conclusiones verdaderas: que qualquier cosa que el vulgo piensa es vanidad. lo que fabla, falsedad. lo que reprueua es bondad. lo que aprueua, maldad. Y pues este es su mas cierto vso e costumbre: no juzgues la bondad e hermosura de Melibea por esso ser la que afirmas. SEMP.—senora, el vulgo parlero no perdona las tachas de sus senores. e asi yo creo que si alguna touiesse Melibea, ya seria descubierta de los que con ella mas que con nosotros tratan. E avnque lo que dizes concediesse: Calisto es cauallero, Melibea fijadalgo. assi que los nacidos por linaje escogidos: buscanse vnos a otros. Por ende no es de marauillar: que ame antes a esta que a otra. AREU.—ruyn sea quien por ruyn se tiene. las obras hazen linaje: que al fin todos somos hijos de Adan e Eua. Procure de ser cada vno bueno por si: e no vaya buscar en la nobleza de sus passados la virtud. CEL.—hijos, por mi vida, que cessen essas razones de enojo. e tu, Elicia, que te tornes a la mesa e dexes essos enojos. ELIC.—con tal que mala pro me hiziesse. con tal que rebentasse comiendolo. hauia yo de comer con esse maluado: que en mi cara me ha porfiado que es mas gentil su andrajo de Melibea que yo? SEMP.—calla, mi vida: que tu la comparaste: toda comparacion es odiosa: tu tienes la culpa, e no yo. AREU.—ven, hermana, a comer. no hagas agora esse plazer a estos locos porfiados: si no, leuantarme he yo de la mesa. ELIC.—necessidad de complazerte me haze contentar a esse enemigo mio: e vsar de virtud con todos. SEMP.—he. he. he. ELIC.—de que te ries? de mala cancre sea comida essa boca desgraciada enojosa. CEL.—no le respondas, hijo: si no, nunca acabaremos. Entendamos en lo que faze a nuestro caso. Dezidme, como quedo Calisto? como lo dexastes? como os pudistes entramos descabullir del? PARM.—alla fue a la maldicion echando fuego, desesperado: perdido: medio loco, a missa a la Magdalena: a rogar a dios que te de gracia que puedas bien roer los huessos destos pollos: e protestando no boluer a casa: hasta oyr que eres venida con Melibea en tu arremango. tu saya e manto: e avn mi sayo, cierto esta. lo otro vaya e venga. el quando lo dara, no lo se. CEL.—sea quando fuere: buenas son mangas, passada la pasqua. Todo aquello alegra que con poco trabajo se gana: mayormente viniendo de parte donde tan poca mella haze: de hombre tan rico: que con los saluados de su casa podria yo salir de lazeria: segun lo mucho le sobra. no les duele a los tales lo que gastan: e segun la causa por que lo dan: no sienten con el embeuecimiento del amor: no les pena: no veen: no oyen: lo qual yo juzgo por otros que he conocido menos apassionados e metidos en este fuego de amor que a Calisto veo. que ni comen: ni beuen: ni rien: ni lloran: ni duermen: ni velan: ni hablan: ni callan: ni penan: ni descansan: ni estan contentos: ni se quexan: segun la perplexidad de aquella dulce e fiera llaga de sus corazones. E si alguna cosa destas la natural necessidad les fuerza a hazer: estan en el acto tan oluidados: que comiendo se oluida la mano de lleuar la vianda a la boca. Pues si con ellos hablan, jamas conuiniente respuesta bueluen. Alli tienen los cuerpos: con sus amigas los corazones e sentidos. Mucha fuerza tiene el amor. no solo la tierra: mas avn las mares traspassa, segun su poder. Ygual mando tiene en todo genero de hombres. todas las dificultades quiebra. Ansiosa cosa es: temerosa: e solicita. todas las cosas mira en derredor. assi que si vosotros buenos enamorados haues sido: juzgares yo dezir verdad. SEMP.—senora, en todo concedo con tu razon: que aqui esta quien me causo algun tiempo andar fecho otro Calisto: perdido el sentido. cansado el cuerpo. la cabeza vana. los dias mal dormiendo. las noches todas velando: dando alboradas. haziendo momos. saltando paredes. poniendo cada dia la vida al tablero. esperando toros. corriendo cauallos. tirando barra. echando lanza. cansando amigos. quebrando espadas. haziendo escalas. vistiendo armas. e otros mill actos de enamorado. Haziendo coplas. pintando motes. sacando inuenciones. Pero todo lo doy por bien empleado: pues tal joya gane. ELIC.—mucho piensas que me tienes ganada? pues hagote cierto que no has tu buelto la cabeza quando esta en casa otro que mas quiero: mas gracioso que tu: e avn que no anda buscando como me dar enojo: a cabo de vn ano que me vienes a ver: tarde e con mal. CEL.—hijo, dexala dezir, que deuanea: mientra mas desso le oyeres: mas se confirma en su amor. Todo es porque haues aqui alabado a Melibea: no sabe en otra cosa que os lo pagar: sino en dezir esso: e creo que no vee la hora de hauer comido para lo que yo me se. Pues esotra su prima, yo me la conozco. goza vuestras frescas mocedades. que quien tiempo tiene: e mejor le espera: tiempo viene que se arrepiente: como yo hago agora por algunas horas que dexe perder quando moza. quando me preciauan: quando me querian. que ya, mal pecado, caducado he. nadie no me quiere: que sabe dios mi buen desseo. besaos e abrazaos: que a mi no me queda otra cosa sino gozarme de vello: mientra a la mesa estays, de la cinta arriba todo se perdona: quando seays aparte, no quiero poner tassa, pues que el rey no la pone: que yo se por las mochachas que nunca de importunos os acusen. E la vieja Celestina mascara de dentera con sus botas enzias las migajas de los manteles. Bendigaos dios, como lo reys e holgays: putillos: loquillos: trauiesos. en esto auia de parar el nublado de las questioncillas que aues tenido. mira no derribes la mesa. ELIC.—madre, a la puerta llaman: el solaz es derramado. CEL.—mira, hija, quien es: por ventura sera quien lo acreciente e allegue. ELIC.—o la boz me engana: o es mi prima Lucrecia. CEL.—abrela, e entre ella, e buenos anos: que avn a ella algo se le entiende desto que aqui hablamos: avnque su mucho encerramiento le impide el gozo de su mocedad. AREU.—assi goze de mi, que es verdad: que estas que siruen a senoras: ni gozan deleyte: ni conocen los dulces premios de amor. "nunca tratan con parientes con yguales / a quien puedan hablar tu por tu / con quien digan que cenaste / estas prenada / quantas gallinas crias / lleuame a merendar a tu casa: muestrame tu enamorado: quanto ha que no te vido: como te va con el / quien son tus vezinas. e otras cosas de ygualdad semejantes. O tia y que duro nombre: e que graue e soberuio es senora contino en la boca." Por esto me viuo sobre mi, desde que me se conocer: que jamas me precie de llamarme de otrie: sino mia: mayormente destas senoras que agora se vsan. gastase con ellas lo mejor del tiempo: e con vna saya rota de las que ellas desechan, pagan seruicio de diez anos: denostadas, maltratadas las traen. contino sojuzgadas, que hablar delante dellas no osan. E quando veen cerca el tiempo de la obligacion de casallas: leuantanles vn caramillo: que se echan con el mozo / o con el hijo / o pidenles celos del marido / o que mete hombres en casa / o que hurto la taza / o perdio el anillo. danles vn ciento de azotes: e echanlas la puerta fuera, las haldas en la cabeza. diziendo alla yras, ladrona: puta. no destruyras mi casa e honrra. assi que esperan galardon: sacan baldon. esperan salir casadas: salen amenguadas. esperan vestidos e joyas de boda: salen desnudas e denostadas. Estos son sus premios. estos son sus beneficios e pagos. obliganseles a dar marido: quitanles el vestido. la mejor honrra que en sus casas tienen es andar fechas callejeras de duena en duena con sus mensajes acuestas. nunca oyen su nombre propio de la boca dellas: sino puta aca: puta aculla: a do vas, tinosa? que heziste, vellaca? porque comiste esto, golosa? como fregaste la sarten, puerca? porque no limpiaste el manto, suzia? como dixiste esto, necia? quien perdio el plato, desalinada? como falto el pano de manos, ladrona? a tu rufian le auras dado? ven aca, mala muger, la gallina hauada no paresce. pues buscala presto: sino en la primera blanca de tu soldada la contare. E tras esto mill chapinazos e pellizcos: palos e azotes. No ay quien las sepa contentar. no quien pueda sofrillas. su plazer es dar bozes. su gloria es renir. de lo mejor fecho, menos contentamiento muestran. Por esto, madre, he quesido mas viuir en mi pequena casa, esenta e senora: que no en sus ricos palacios sojuzgada e catiua. CEL.—en tu seso has estado. bien sabes lo que hazes. Que los sabios dizen: que vale mas vna migaja de pan con paz: que toda la casa llena de viandas con renzilla. mas agora cesse esta razon: que entra Lucrecia. LUCR.—buena pro os haga, tia, e la compania. dios bendiga tanta gente e tan honrrada. CEL.—tanta, hija? por mucha has esta? bien parece que no me conociste en mi prosperidad: oy ha veynte anos. Ay, quien me vido e quien me vee agora. No se como no quiebra su corazon de dolor. Yo vi, mi amor, a esta mesa donde agora estan tus primas assentadas, nueue mozas de tus dias: que la mayor no passaua de diezocho anos: e ninguna hauia menor de catorze. mundo es: passe: ande su rueda: rodee sus alcaduzes: vnos llenos, otros vazios. Ley es de fortuna: que ninguna cosa en vn ser mucho tiempo permanesce. su orden es mudanzas. No puedo dezir sin lagrimas la mucha honrra que entonces tenia. avnque por mis pecados e mala dicha poco a poco ha venido en diminucion: como declinauan mis dias: assi se diminuya e menguaua mi prouecho. Prouerbio es antigo: que quanto al mundo es, o crece o descrece. todo tiene sus limites. todo tiene sus grados. Mi honrra llego a la cumbre, segun quien yo era. de necessidad es que desmengue e abaxe. cerca ando de mi fin. En esto veo que me queda poca vida. "Pero bien se que sobi: para decender / floresci / para secarme / goze / para entristecerme / nasci / para biuir / biui / para crecer / creci / para enuejecer / enuejeci / para morirme. E pues esto antes de agora me consta: sofrire con menos pena mi mal: avnque del todo no pueda despedir el sentimiento: como sea de carne sentible formada." LUCR.—trabajo ternias, madre, con tantas mozas: que es ganado muy trabajoso de guardar. CEL.—trabajo, mi amor? antes descanso e aliuio. todas me obedescian. todas me honrrauan. de todas era acatada. ninguna salia de mi querer. lo que yo dezia era lo bueno. a cada qual daua su cobro. no escogian mas de lo que yo les mandaua. coxo: o tuerto: o manco: aquel hauian por sano que mas dinero me daua. Mio era el prouecho: suyo el afan. Pues seruidores, no tenia por su causa dellas? caualleros. viejos: e mozos. abades de todas dignidades: desde obispos hasta sacristanes. en entrando por la yglesia, via derrocar bonetes en mi honor: como si yo fuera vna duquesa. El que menos auia que negociar comigo, por mas ruyn se tenia. De media legua que me viessen, dexauan las horas: vno a vno: e dos a dos, venian adonde yo estaua: a ver si mandaua algo: a preguntarme cada vno por la suya. Que hombre hauia que estando diziendo missa: en viendome entrar, se turbaua que no fazia ni dezia cosa a derechas. Vnos me llamauan senora: otros tia: otros enamorada: otros vieja honrrada. alli se concertauan sus venidas a mi casa. alli las ydas a la suya. alli se me ofrecian dineros. alli promesas. alli otras dadiuas: besando el cabo de mi manto: e avn algunos en la cara por me tener mas contenta. Agora hame traydo la fortuna a tal estado: que me digas buena pro hagan las zapatas. SEMP.—espantados nos tienes con tales cosas como nos cuentas de essa religiosa gente e benditas coronas: si que no serian todos? CEL.—no, hijo; ni dios lo mande: que yo tal cosa leuante: que muchos viejos deuotos hauia: con quien yo poco medraua: e avn que no me podian ver. pero creo que de embidia de los otros que me hablauan: como la clerezia era grande, hauia de todos. vnos muy castos. otros que tenian cargo de mantener a las de mi oficio: e avn todavia creo que no faltan. Y embiauan sus escuderos e mozos a que me acompanassen: e apenas era llegada a mi casa, quando entrauan por mi puerta muchos pollos: e gallinas: ansarones: anadones: perdizes: tortolas: perniles de tocino: tortas de trigo: lechones: cada qual como lo recebia de aquellos diezmos de dios. assi lo venian luego a registrar para que comiese yo e aquellas sus deuotas. Pues vino no me sobraua? de lo mejor que se beuia en la cibdad: venido de diuersas partes: de Monuiedro: de Luque: de Toro; de Madrigal: de Sant Martin: e de otros muchos lugares. e tantos, que avnque tengo la diferencia de los gustos e sabor en la boca: no tengo la diuersidad de sus tierras en la memoria. que harto es que vna vieja como yo: en oliendo qualquiera vino diga de donde es. Pues otros curas sin renta: no era ofrecido el bodigo: quando en besando el filigres la estola: era del primero boleo en mi casa. Espessos, como piedras a tablado, entrauan mochachos cargados de prouisiones por mi puerta. No se como puedo viuir cayendo de tal estado. AREU.—por dios, pues somos venidas a hauer plazer: no llores, madre, ni te fatigues: que dios lo remediara todo. CEL.—harto tengo, hija, que llorar: acordandome a tan alegre tiempo: e tal vida como yo tenia: e quan seruida era de todo el mundo: que jamas houo fruta nueua de que yo primero no gozasse: que otros supiessen si era nascida: en mi casa se hauia de hallar si para alguna prenada se buscasse. SEMP.—madre, ningun prouecho trae la memoria del buen tiempo: si cobrar no se puede. antes tristeza, como a ti agora: que nos has sacado el plazer dentre las manos. Alcese la mesa: yrnos hemos a holgar: e tu daras respuesta a essa donzella que aqui es venida. CEL.—hija Lucrecia: dexadas estas razones, querria que me dixiesses a que fue agora tu buena venida. LUCR.—por cierto ya se me hauia oluidado mi principal demanda e mensaje con la memoria de esse tan alegre tiempo como has contado. Y assi me estuuiera vn ano sin comer escuchandote: e pensando en aquella vida buena que aquellas mozas gozarian: que me parece e semeja que esto yo agora en ella. Mi venida, senora, es lo que tu sabras: pedirte el cenidero. e demas desto, te ruega mi senora sea de ti visitada, e muy presto: porque se siente muy fatigada de desmayos e de dolor del corazon. CEL.—hija, destos dolorcillos tales: mas es el ruydo que las nuezes. Marauillada estoy sentirse del corazon muger tan moza. LUCR.—assi te arrastren, traydora: tu no sabes que es? Haze la vieja falsa sus hechizos e vase: despues hazese de nueuas. CEL.—que dizes, hija? LUCR.—madre, que vamos presto, e me des el cordon. CEL.—vamos, que yo le lleuo.
ARGUMENTO DEL DECIMO AUTO.
Mientra andan Celestina e Lucrecia por camino: esta hablando Melibea consigo misma. Llegan a la puerta. Entra Lucrecia primero. haze entrar a Celestina. Melibea despues de muchas razones descubre a Celestina arder en amor de Calisto. Veen venir a Alisa, madre de Melibea. despidense den vno. Pregunta Alisa a Melibea de los negocios de Celestina. defendiole su mucha conuersacion.
MELIBEA, LUCRECIA, CELESTINA, AREUSA
MELIB.—O lastimada de mi. o malproueyda donzella: e no me fuera mejor conceder su peticion e demanda ayer a Celestina: quando de parte de aquel senor cuya vista me catiuo: me fue rogado? e contentarle a el: e sanar a mi? que no venir por fuerza a descobrir mi llaga: quando no me sea agradecido: quando ya desconfiando de mi buena respuesta aya puesto sus ojos en amor de otra? quanta mas ventaja touiera mi prometimiento rogado que mi ofrecimiento forzoso. O mi fiel criada Lucrecia: que diras de mi? que pensaras de mi seso? quando me veas publicar lo que a ti jamas he quesido descobrir? como te espantaras del rompimiento de mi honestidad e verguenza: que siempre como encerrada donzella acostumbre tener. no se si auras barruntado de donde procede mi dolor. O si ya viniesses con aquella medianera de mi salud. O soberano dios: a ti que todos los atribulados llaman. los apassionados piden remedio. los llagados medicina. a ti que los cielos: mar: e tierra: con los infernales centros obedecen. a ti, el qual todas las cosas a los hombres sojuzgaste: humilmente suplico: des a mi herido corazon sofrimiento e paciencia: con que mi terrible passion pueda dissimular: no se desdore aquella hoja de castidad que tengo assentada sobre este amoroso desseo: publicando ser otro mi dolor, que no el que me atormenta. Pero como lo podre hazer, lastimandome tan cruelmente el ponzonoso bocado que la vista de su presencia de aquel cauallero me dio? o genero femineo, encogido e fragile: porque no fue tambien a las hembras concedido poder descobrir su congoxoso e ardiente amor, como a los varones? Que ni Calisto biuiera quexoso: ni yo penada. LUCR.—tia, detente vn poquito cabo esta puerta: entrare a ver con quien esta hablando mi senora. Entra, entra, que consigo lo ha. MELIB.—Lucrecia, echa essa antepuerta. O vieja sabia e honrrada, tu seas bien venida. que te paresce como que ha sido mi dicha: e la fortuna ha rodeado: que yo tuuiesse de tu saber necessidad: para que tan presto me houiesses de pagar en la misma moneda el beneficio que por ti me fue demandado: para esse gentil hombre que curauas con la virtud de mi cordon? CEL.—que es, senora, tu mal? que assi muestra las senas de su tormento en las coloradas colores de tu gesto? MELIB.—madre mia, que comen este corazon serpientes dentro de mi cuerpo. CEL.—bien esta: assi lo queria yo. tu me pagaras, dona loca, la sobra de tu yra. MELIB.—que dizes? has sentido, en verme, alguna causa donde mi mal proceda? CEL.—no me as, senora, declarado la calidad del mal: quieres que adeuine la causa? Lo que yo digo es que rescibo mucha pena de ver triste tu graciosa presencia. MELIB.—vieja honrrada, alegramela tu. que grandes nueuas me han dado de tu saber. CEL.—senora, el sabidor solo dios es. pero como para salud e remedio de las enfermedades fueron repartidas las gracias en las gentes de hallar las melezinas: dellas por esperiencia: dellas por arte: dellas por natural instinto: alguna partezica alcanzo a esta pobre vieja, de la qual al presente podras ser seruida. MELIB.—o que gracioso e agradable me es oyrte. saludable es al enfermo la alegre cara del que le visita. paresceme que veo mi corazon entre tus manos fecho pedazos: el qual, si tu quisiesses, con muy poco trabajo juntarias con la virtud de tu lengua: no de otra manera, que quando vio en suenos aquel grande Alexandre, rey de Macedonia, en la boca del dragon la saludable rayz con que sano a su criado Tolomeo del bocado de la biuora. Pues por amor de dios: te despojes para muy diligente entender en mi mal: e me des algun remedio. CEL.—gran parte de la salud es dessearla: por lo qual creo menos peligroso ser tu dolor. Pero para yo dar, mediante dios, congrua e saludable melezina: es necessario saber de ti tres cosas. La primera, a que parte de tu cuerpo mas declina e aquexa el sentimiento. Otra, si es nueuamente por ti sentido? porque mas presto se curan las tiernas enfermedades en sus principios: que quando han hecho curso en la perseueracion de su oficio. Mejor se doman los animales en su primera edad: que quando ya es su cuero endurecido: para venir mansos a la melena. Mejor crescen las plantas que tiernas e nueuas se trasponen: que las que frutificando ya se mudan. Muy mejor se despide el nueuo pecado: que aquel que por costumbre antigua cometemos cada dia. La tercera, si procede de algun cruel pensamiento: que asento en aquel lugar? Y esto sabido, veras obrar mi cura. por ende cumple que al medico como al confessor se hable toda verdad abiertamente. MELIB.—amiga Celestina, muger bien sabia e maestra grande: mucho has abierto el camino por donde mi mal te pueda especificar. Por cierto tu lo pides como muger bien esperta en curar tales enfermedades. Mi mal es de corazon. la ysquierda teta es su aposentamiento. tiende sus rayos a todas partes. Lo segundo: es nueuamente nacido en mi cuerpo: que no pense jamas que podia dolor priuar el seso como este haze. turbame la cara. quitame el comer. no puedo dormir. ningun genero de risa querria ver. La causa o pensamiento, que es la final cosa por ti preguntada de mi mal: esta no sabre dezirte. porque ni muerte de debdo: ni perdida de temporales bienes: ni sobresalto de vision: ni sueno desuariado: ni otra cosa puedo sentir que fuesse: saluo la alteracion que tu me causaste con la demanda que sospeche de parte de aquel cauallero Calisto, quando me pediste la oracion. CEL.—como, senora, tan mal hombre es aquel: tan mal nombre es el suyo: que en solo ser nombrado trae consigo ponzona su sonido? no creas que sea essa la causa de tu sentimiento. antes otra que yo barrunto. e pues que assi es: si tu licencia me das, yo, senora, te la dire. MELIB.—como, Celestina, que es esse nueuo salario que pides: de licencia tienes tu necessidad para me dar la salud? qual fisico jamas pidio tal seguro para curar al paciente. Di: di: que siempre la tienes de mi: tal que mi honrra no danes con tus palabras. CEL.—veote, senora, por vna parte quexar el dolor: por otra temer la melezina. Tu temor me pone miedo: el miedo silencio: el silencio tregua entre tu llaga e mi melezina. assi que sera causa: que ni tu dolor cesse: ni mi venida aproueche. MELIB.—quanto mas dilatas la cura: tanto mas acrecientas e multiplicas la pena e passion. O tus melezinas son de poluos de infamia: e licor de corrupcion: conficionados con otro mas crudo dolor que el que de parte del paciente se siente / o no es ninguno tu saber. porque si lo vno o lo otro no abastasse: qualquiera remedio otro darias sin temor: pues te pido le muestres, quedando libre mi honrra. CEL.—senora, no tengas por nueuo ser mas fuerte de sofrir al herido la ardiente trementina: e los asperos puntos que lastiman lo llagado: doblan la passion: que no la primera lision que dio sobre sano. Pues si tu quieres ser sana: e que te descubra la punta de mi sotil aguja sin temor: haz para tus manos e pies vna ligadura de sosiego. para tus ojos vna cobertura de piedad. para tu lengua vn freno de sosiego. para tus oydos vnos algodones de sofrimiento e paciencia. e veras obrar a la antigua maestra destas llagas. MELIB.—o como me muero con tu dilatar. di, por dios, lo que quisieres. haz lo que supieres. que no podra ser tu remedio tan aspero que yguale con mi pena e tormento. Agora toque en mi honrra: agora dane mi fama: agora lastime mi cuerpo: avnque sea romper mis carnes para sacar mi dolorido corazon, te doy mi fe ser segura: e si siento aliuio sereys bien galardonada. LUCR.—el seso tiene perdido mi senora. gran mal es este. catiuadola ha esta hechizera. CEL.—nunca me ha de faltar vn diablo aca e aculla. escapome dios de Parmeno: topome con Lucrecia. MELIB.—que dizes, amada maestra? que te fablaua essa moza? CEL.—no le oy nada. "Pero diga lo que dixere: sabe que no ay cosa mas contraria en las grandes curas delante los animosos zurujanos que los flacos corazones: los quales con su gran lastima: con sus doloriosas hablas: con sus sentibles meneos ponen temor al enfermo: fazen que desconfie de la salud e al medico enojan e turban: e la turbacion altera la mano / rige sin orden la aguja. por donde se puede conocer claro," lo que yo digo es que es muy necessario para tu salud que no este persona delante: e assi que la deues mandar salir. e tu, hija Lucrecia, perdona. MELIB.—salte fuera presto. LUCR.—ya. ya. todo es perdido. ya me salgo, senora. CEL.—tambien me da osadia tu gran pena: como ver que con tu sospecha has ya tragado alguna parte de mi cura. Pero todavia es necessario traer mas clara melezina: e mas saludable descanso de casa de aquel cauallero Calisto. MELIB.—calla, por dios, madre: no traygan de su casa cosa para mi prouecho: ni le nombres aqui. CEL.—sufre, senora, con paciencia: que es el primer punto e principal: no se quiebre: sino todo nuestro trabajo es perdido: tu llaga es grande: tiene necessidad de aspera cura. e lo duro con duro se ablanda mas eficacemente. E dizen los sabios, que la cura del lastimero medico dexa mayor senal: e que nunca peligro sin peligro se vence. Temperancia, que pocas vezes lo molesto sin molestia se cura: e vn clauo con otro se espele: e vn dolor con otro. No concibas odio ni desamor: ni consientas a tu lengua dezir mal de persona tan virtuosa como Calisto: que si conoscido fuesse. MELIB.—o, por dios, que me matas: e no te tengo dicho que no me alabes esse hombre, ni me le nombres en bueno: ni en malo? CEL.—senora, este es otro e segundo punto. si tu con tu mal sofrimiento no consientes, poco aprouechara mi venida: e si como prometiste lo sufres, tu quedaras sana e sin debda: e Calisto sin quexa e pagado. primero te auise de mi cura: e desta inuisible aguja, que, sin llegar a ti, sientes en solo mentarla en mi boca. MELIB.—tantas vezes me nombraras esse tu cauallero: que ni mi promessa baste, ni la fe que te di a sofrir tus dichos. De que ha de quedar pagado? que le deuo yo a el? que le soy a cargo? que ha hecho por mi? que necessario es el aqui para el proposito de mi mal? mas agradable me seria que rasgases mis carnes, e sacasses mi corazon: que no traer essas palabras aqui. CEL.—sin te romper las vestiduras se lanzo en tu pecho el amor: no rasgare yo tus carnes para le curar. MELIB.—como dizes que llaman a este mi dolor? que assi se ha ensenoreado en lo mejor de mi cuerpo? CEL.—amor dulce. MELIB.—esso me declara que es: que en solo oyrlo me alegro. CEL.—es vn fuego escondido. vna agradable llaga. vn sabroso veneno. vna dulce amargura. vna delectable dolencia. vn alegre tormento. vna dulce e fiera herida. vna blanda muerte. MELIB.—ay mezquina de mi: que si verdad es tu relacion, dubdosa sera mi salud: porque segun la contrariedad que essos nombres entre si muestran: lo que al vno fuere prouechoso, acarreara al otro mas passion. CEL.—no desconfie, senora, tu noble juuentud de salud: que quando el alto dios da la llaga: tras ella embia el remedio. Mayormente que se yo al mundo nascida vna flor que de todo esto te delibre. MELIB.—como se llama? CEL.—no te lo oso dezir. MELIB.—di, no temas. CEL.—Calisto. O, por dios, senora Melibea, que poco esfuerzo es este? Que descaescimiento? O mezquina yo, alza la cabeza. O malauenturada vieja, en esto han de parar mis passos. Si muere, matarme han. avnque biua, sere sentida: que ya no podra sofrirse de no publicar su mal e mi cura. Senora mia Melibea, angel mio, que has sentido? que es de tu habla graciosa? que es de tu color alegre? abre tus claros ojos. Lucrecia, Lucrecia: entra presto aca: veras amortescida a tu senora entre mis manos: baxa presto por vn jarro de agua. MELIB.—passo: passo: que me esforzare; no escandalizes la casa. CEL.—o cuytada de mi! no te descaezcas: senora, hablame como sueles. MELIB.—e muy mejor: calla, no me fatigues. CEL.—pues que me mandas que faga, perla graciosa? que ha sido este tu sentimiento? creo que se van quebrando mis puntos. MELIB.—quebrose mi honestidad. quebrose mi empacho. afloxo mi mucha verguenza. E como muy naturales: como muy domesticos: no pudieron tan liuianamente despedirse de mi cara: que no lleuassen consigo su color por algun poco de espacio: mi fuerza, mi lengua, e gran parte de mi sentido. O pues ya, mi nueua maestra: mi fiel secretaria, lo que tu tan abiertamente conoces: en vano trabajo por te lo encubrir. Muchos e muchos dias son passados: que esse noble cauallero me hablo en amor: tanto me fue entonces su habla enojosa: quanto, despues que tu me le tornaste a nombrar, alegre. cerrado han tus puntos mi llaga: venida soy en tu querer. En mi cordon le lleuaste embuelta la posesion de mi libertad. Su dolor de muelas era mi mayor tormento. Su pena era la mayor mia. Alabo e loo tu buen sofrimiento: tu cuerda osadia: tu liberal trabajo: tus solicitos e fieles passos: tu agradable habla: tu buen saber: tu demasiada solicitud: tu prouechosa importunidad. Mucho te deue esse senor, e mas yo. que jamas pudieron mis reproches aflacar tu esfuerzo e perseuerar: confiando en tu mucha astucia: antes, como fiel seruidora, quando mas denostada: mas diligente. quando mas disfauor: mas esfuerzo. quando peor respuesta: mejor cara. quando yo mas ayrada: tu mas humilde. Pospuesto todo temor, has sacado de mi pecho: lo que jamas a ti ni a otro pense descobrir. CEL.—amiga e senora mia, no te marauilles: porque estos fines con efecto me dan osadia a sofrir los asperos e escrupulosos desuios de las encerradas donzellas como tu. Verdad es que ante que me determinasse: assi por el camino: como en tu casa, estuue en grandes dubdas: si te descobriria mi peticion. Visto el gran poder de tu padre, temia. mirando la gentileza de Calisto, osaua. vista tu discrecion, me recelaua. mirando tu virtud e humanidad, me esforzaua: en lo vno hallaua el miedo: e en lo otro la seguridad. E pues assi, senora, has quesido descubrir la gran merced que nos has hecho: declara tu voluntad. echa tus secretos en mi regazo. Pon en mis manos el concierto deste concierto. yo dare forma como tu desseo e el de Calisto sean en breue complidos. MELIB.—o mi Calisto e mi senor: mi dulce e suaue alegria: si tu corazon siente lo que agora el mio: marauillada estoy como la absencia te consiente viuir. o mi madre e mi senora: haz de manera como luego le pueda ver, si mi vida quieres. CEL.—ver e hablar. MELIB.—hablar? es impossible. CEL.—ninguna cosa a los hombres que quieren hazerla es impossible. MELIB.—dime como. CEL.—yo lo tengo pensado: yo te lo dire. por entre las puertas de tu casa. MELIB.—quando? CEL.—esta noche. MELIB.—gloriosa me seras si lo ordenas. di a que hora. CEL.—a las doze. MELIB.—pues ve, mi senora, mi leal amiga: e fabla con aquel senor, e que venga muy paso: e dalli se dara concierto segun su voluntad: a la hora que has ordenado. CEL.—adios, que viene hazia aca tu madre. MELIB.—amiga Lucrecia: e mi "leal criada / e" fiel secretaria. ya has visto como no ha sido mas en mi mano: catiuome el amor de aquel cauallero. ruegote, por dios, se cubra con secreto sello: porque yo goze de tan suaue amor. Tu seras de mi tenida en aquel lugar que merece tu fiel seruicio. LUCR.—"senora / mucho antes de agora tengo sentida tu llaga: e calado tu desseo: hame fuertemente dolido tu perdicion: quanto mas tu me querias encobrir e celar el fuego que te quemaua: tanto mas sus llamas se manifestauan / en la color de tu cara en el poco sossiego del corazon / en el meneo de tus miembros / en comer sin gana / en el no dormir. Assi que contino te se cayan: como de entre las manos senales muy claras de pena. pero como en los tiempos que la voluntad reyna en los senores / o desmedido apetito cumple a los seruidores obedecer con diligencia corporal: e no con artificiales consejos de lengua / sufria con pena / callaua con temor / encobria con fieldad. de manera que fuera mejor el aspero consejo: que la blanda lisonja." Pero pues ya no tiene tu merced otro medio sino morir o amar: mucha razon es que se escoja por mejor: aquello que en si lo es. ALI.—en que andas aca, vezina, cada dia? CEL.—senora, falto ayer vn poco de hilado al peso, e vinelo a cumplir: porque di mi palabra; e traydo, voyme: quede dios contigo. ALI.—e contigo vaya. Hija Melibea, que queria la vieja? MELIB.—senora, venderme vn poquito de soliman. ALI.—esso creo yo mas que lo que la vieja ruyn dixo. penso que recibiria yo pena dello, e mintiome. guarte, hija, della, que es gran traydora: que el sotil ladron siempre rodea las ricas moradas. Sabe esta con sus trayciones: con sus falsas mercadurias, mudar los propositos castos. dana la fama. a tres vezes que entra en vna casa, engendra sospecha. LUCR.—tarde acuerda nuestra ama. ALI.—por amor mio, hija, que si aca tornare sin verla yo: que no ayas por bien su venida: ni la recibas con plazer. halle en ti onestidad en tu respuesta: e jamas boluera. que la verdadera virtud mas se teme que espada. MELIB.—dessas es? nunca mas. bien huelgo, senora, de ser auisada: por saber de quien me tengo de guardar.
ARGUMENTO DEL ONZENO AUTO.
Despedida Celestina de Melibea, va por la calle sola hablando.
Vee a Sempronio e Parmeno que van a la Magdalena por su senor.
Sempronio habla con Calisto. Sobreuiene Celestina. van a casa de
Calisto. Declarale Celestina su mensaje e negocio recaudado con
Melibea. Mientra ellos en essas razones estan, Parmeno e
Sempronio entre si hablan. Despidese Celestina de Calisto. va
para su casa. llama a la puerta. Elicia le viene a abrir. cenan
e vanse a dormir.
CELESTINA. SEMPRONIO. CALISTO. PARMENO. ELICIA.
CEL.—Ay dios, si llegasse a mi casa con mi mucha alegria acuestas. A Parmeno e a Sempronio veo yr a la Magdalena: tras ellos me voy: e si ay no estouiere Calisto, passaremos a su casa a pedirle las albricias de su gran gozo. SEMP.—senor, mira que tu estada es dar a todo el mundo que dezir. Por dios, que huygas de ser traydo en lenguas: que al muy deuoto llaman ypocrita: que diran, sino que andas royendo los sanctos? Si passion tienes, sufrela en tu casa: no te sienta la tierra. no descubras tu pena a los estranos: pues esta en manos el pandero que lo sabra bien taner. CAL.—en que manos? SEMP.—de Celestina. CEL.—que nombrays a Celestina? que dezis desta esclaua de Calisto? toda la calle del Arcediano vengo a mas andar tras vosotros por alcanzaros: e jamas he podido con mis luengas haldas. CAL.—o joya del mundo: acorro de mis passiones: espejo de mi vista. el corazon se me alegra en ver essa honrrada presencia: essa noble senetud. dime, con que vienes? que nueuas traes? que te veo alegre: e no se en que esta mi vida. CEL.—en mi lengua. CAL.—que dizes, gloria e descanso mio? declarame mas lo dicho. CEL.—salgamos, senor, de la yglesia: e de aqui a casa te contare algo con que te alegres de verdad. PARM.—buena viene la vieja, hermano. recabdado deue hauer. SEMP.—escuchala. CEL.—todo este dia, senor, he trabajado en tu negocio: e he dexado perder otros en que harto me yua. muchos tengo quexosos por tenerte a ti contento. mas he dexado de ganar que piensas. pero todo vaya en buena hora, pues tan buen recabdo traygo: que te traygo muchas buenas palabras de Melibea, e la dexo a tu seruicio. CAL.—que es esto que oygo? CEL.—que es mas tuya que de si misma. mas esta a tu mandado e querer que de su padre Pleberio. CAL.—habla cortes, madre: no digas tal cosa: que diran estos mozos que estas loca. Melibea es mi senora. Melibea es mi dios. Melibea es mi vida. yo su catiuo. yo su sieruo. SEMP.—con tu desconfianza, senor: con tu poco preciarte: con tenerte en poco: hablas essas cosas: con que atajas su razon. A todo el mundo turbas diziendo desconciertos. De que te santiguas? dale algo por su trabajo; haras mejor: que esso esperan essas palabras. CAL.—bien has dicho. Madre mia, yo se cierto que jamas ygualara tu trabajo e mi liuiano galardon: en lugar de manto e saya: porque no se de parte a oficiales, toma esta cadenilla: ponla al cuello, e procede en tu razon: e mi alegria. PARM.—cadenilla la llama? no lo oyes, Sempronio? no estima el gasto. pues yo te certifico no diesse mi parte por medio marco de oro: por mal que la vieja la reparta. SEMP.—oyrte ha nuestro amo; ternemos en el que amansar: e en ti que sanar, segun esta inchado de tu mucho murmurar. Por mi amor, hermano, que oygas e calles: que por esso te dio dios dos oydos, e vna lengua sola. PARM.—oyra el diablo. esta colgado de la boca de la vieja: sordo e mudo e ciego: hecho personaje sin son. que avnque le diesemos higas, diria que alzauamos las manos a dios: rogando por buen fin de sus amores. SEMP.—calla. oye. escucha bien a Celestina: en mi alma, todo lo merece e mas que le diese: mucho dize. CEL.—senor Calisto, para tan flaca vieja como yo: mucha franqueza vsaste. pero como todo don o dadiua se juzgue grande o chica: respecto del que lo da: no quiero traer a consequencia mi poco merecer, ante quien sobra en calidad e en quantidad: mas medirse ha con tu magnificencia: ante quien no es nada. en pago de la qual te restituyo tu salud que yua perdida: tu corazon que te faltaua: tu seso que se alteraua. Melibea pena por ti mas que tu por ella. Melibea te ama e dessea ver. Melibea piensa mas horas en tu persona que en la suya. Melibea se llama tuya: e esto tiene por titulo de libertad. e con esto amansa el fuego que mas que a ti la quema. CAL.—mozos, esto yo aqui? mozos, oygo yo esto? mozos, mira si estoy despierto. es de dia o de noche? o senor dios, padre celestial: ruegote que esto no sea sueno. despierto, pues, estoy: si burlas, senora, de mi, por me pagar en palabras: no temas: di verdad: que para lo que tu de mi has recebido, mas merecen tus passos. CEL.—nunca el corazon lastimado de deseo: toma la buena nueua por cierta. ni la mala por dudosa. pero si burlo, o si no, verlo has: yendo esta noche, segun el concierto dexo con ella, a su casa: en dando el relox doze, a la hablar por entre las puertas: de cuya boca sabras mas por entero mi solicitud: e su desseo: e el amor que te tiene: e quien lo ha causado. CAL.—ya, ya. tal cosa espero? tal cosa es possible hauer de passar por mi? muerto soy de aqui alla. no soy capaz de tanta gloria. no merecedor de tan gran merced. no digno de fablar con tal senora de su voluntad e grado. CEL.—siempre lo oy dezir: que es mas dificile de sofrir la prospera fortuna que la aduersa: que la vna no tiene sosiego: e la otra tiene consuelo. Como, senor Calisto: e no mirarias quien tu eres? no mirarias el tiempo que has gastado en su seruicio? no mirarias a quien has puesto entremedias? e asi mismo que hasta agora siempre as estado dubdoso de la alcanzar, e tenias sofrimiento: agora que te certifico el fin de tu penar: quieres poner fin a tu vida. Mira: mira: que esta Celestina de tu parte: e que avnque todo te faltasse lo que en vn enamorado se requiere: te venderia por el mas acabado galan del mundo. Que haria llanas las penas para andar: que te faria las mas crescidas aguas corrientes pasar sin mojarte. Mal conoces a quien das tu dinero. CAL.—cata, senora, que me dizes? que verna de su grado? CEL.—e avn de rodillas. SEMP.—no sea ruydo hechizo que nos quieran tomar a manos a todos? cata, madre, que assi se suelen dar las zarazas en pan embueltas: porque no las sienta el gusto. PARM.—nunca te oy dezir mejor cosa. mucha sospecha me pone el presto conceder de aquella senora: e venir tan ayna en todo su querer de Celestina: enganando nuestra voluntad con sus palabras dulces e prestas: por hurtar por otra parte. como hazen los de Egypto: quando el signo nos catan en la mano. "Pues alahe madre con dulces palabras estan muchas injurias vengadas: el falso boyzuelo con su blando cencerrar trae las perdizes a la red. El canto de la serena engana los simples marineros con su dulzor: assi esta con su mansedumbre e concession presta: querra tomar vna manada de nosotros a su saluo: purgara su innocencia con la honrra de Calisto: e con nuestra muerte: assi como corderica mansa que mama a su madre e la ajena. Ella con su segurar tomara la venganza de Calisto en todos nosotros: de manera que con la mucha gente que tiene: podra cazar a padres e hijos en vna nidada: e tu estarte has rascando a tu fuego: diziendo. A saluo esta el que repica." CAL.—callad, locos: vellacos: sospechosos. parece que days a entender que los angeles sepan hazer mal? Si, que Melibea angel dissimulado es, que viue entre nosotros. SEMP.—todavia te buelues a tus eregias. Escuchale, Parmeno, no te pene nada: que si fuere trato doble el lo pagara: que nosotros buenos pies tenemos. CEL.—senor, tu estas en lo cierto. vosotros cargados de sospechas vanas. yo he hecho todo lo que a mi era a cargo. Alegre te dexo, dios te libre e aderece. Partome muy contenta. si fuere menester para esto / o para mas, alli estoy muy aparejada a tu seruicio. PARM.—hi. hi. hi. SEMP.—de que te ries, por tu vida, Parmeno? PARM.—de la priessa que la vieja tiene por yrse. No vee la hora que hauer despegado la cadena de casa. no puede creer que la tenga en su poder: ni que se la han dado de verdad. No se halla digna de tal don: tan poco como Calisto de Melibea. SEMP.—que quieres que haga vna puta alcahueta? que sabe e entiende lo que nosotros nos callamos: e suele hazer siete virgos por dos monedas: despues de verse cargada de oro: sino ponerse en saluo con la possession: con temor no se la tornen a tomar despues que ha complido de su parte aquello para que era menester. Pues guardese del diablo: que sobre el partir no le saquemos el alma. CAL.—dios vaya contigo, mi madre: yo quiero dormir e reposar vn rato: para satisfazer a las passadas noches e complir con la por venir. CEL.—tha, tha. ELIC.—quien llama? CEL.—abre, hija Elicia. ELIC.—como vienes tan tarde? no lo deues hazer, que eres vieja; tropezaras donde caygas e mueras. CEL.—no temo esso, que de dia me auiso por do venga de noche. "que jamas me subo por poyo / ni calzada / sino por medio de la calle. Porque como dizen. no da passo seguro: quien corre por el muro. E que aquel va mas sano: que anda por llano. Mas quiero ensuziar mis zapatos con el lodo: que ensangrentar las tocas e los cantos. Pero" no te duele a ti en esse lugar. ELIC.—pues que me ha de doler? CEL.—que se fue la compania que te dexe, y quedaste sola. ELIC.—son passadas quatro horas despues: e auiaseme de acordar desso. CEL.—quanto mas presto te dexaron: mas con razon lo sentiste. pero dexemos su yda e mi tardanza: entendamos en cenar e dormir.