que bienes son de fortuna,
que revuelve con su rueda
presurosa;
la qual no puede ser una,
ni ser estable ni queda
en una cosa.
Pero digo que acompañen
é lleguen basta la huesa
con su dueño:
por eso no nos engañen;
que bienes son de fortuna,
que revuelve con su rueda
presurosa;
la qual no puede ser una,
ni ser estable ni queda
en una cosa.
Pero digo que acompañen
é lleguen basta la huesa
con su dueño:
por eso no nos engañen;