que tenemos
¿que son sino corredores,
y la muerte la zelada
en que caemos?
No mirando á nuestro daño
corremos á rienda suelta
sin parar:
de que vemos el engaño,
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.
que tenemos
¿que son sino corredores,
y la muerte la zelada
en que caemos?
No mirando á nuestro daño
corremos á rienda suelta
sin parar:
de que vemos el engaño,
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.