Despues de puesta la vida
tantas veces por su Ley
al tablero;
despues de tan bien servida
la corona de su Rey
verdadero;
despues de tanta fazaña,
á que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su Villa de Ocaña
Despues de puesta la vida
tantas veces por su Ley
al tablero;
despues de tan bien servida
la corona de su Rey
verdadero;
despues de tanta fazaña,
á que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su Villa de Ocaña