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Pero á esa Patria, valerosa, fuerte,

Llena de gloria y opulencia y nombre,

Rica de corazon, rica de espada,

¿Sabeis ahora lo que resta?....¡Nada!

Pocos y lúgubres versos refieren luego todo lo que esa patria ha perdido por la mano del despotismo. Eso trae á la memoria del poeta los sufrimientos, la resignacion virtuosa y la fé de sus proscriptos compatriotas. Los que sin mancha de crímen han perdido la patria, y vén crecer en derredor de sí una familia cosmopolita, pueden solo comprender toda la verdad melancólica, todo el sentimiento de estas dos estancias, relativas á los hombres,

Que han bebido la hez de la amargura

Bajo el pálido sol del extranjero,

Y consuelan su misma desventura