Cuando á su Patria la bonanza cuadre,

Ven que el dolor y la vejez los lábra,

Sin decir de Escipion la cruel palabra.

Por un movimiento tan natural como poético, el Peregrino se levanta luego, para encararse con el pueblo que abdicó su dignidad y sus derechos en manos del despotismo; la inspiracion del profeta, el enojo santo del Apóstol que reconviene y amenaza á los que apostataron de su fé, se encuentra en algunas de esas estancias, que tal vez no tienen superior en nuestra lengua:

Cuenta que has de pagar, redil de esclavos,

Pueblo sumido en lodazal de crímen,

Espúrea raza de los hombres bravos

Que hoy en la tumba de vergüenza gimen.

Ah, bien la pagas ya!....Sientes los clavos

Y el son de las cadenas que te oprimen;