Y porque el mundo valle es de lágrimas,

los hombres han menester de fortaleza del corazón;

si la alegría dice mal con la adversidad,

¿con qué entonces se hará frente a la crueza del dolor?

199.

El hombre dado a entretenimientos y placeres,

flaco es de corazón y harto susceptible,

aprehensión no más del desasosiego

que avecina, ya no sabrá cómo arreglárselas.

200.