217.

A los seis años de curso,

estas tres disciplinas del saber llegué a abrazar,

mis camaradas se asombraron,

incluso el maestro, cuyo contento no era poco.

218.

Mi aprovechamiento pareció increíble,

aun a Adolfo dejé en medio de la senda,

y la ruidosa fama difundidora,

lo trompeteó en todo Atenas.