que a Atropos hubo de fatigar,

por la siega y corte de vidas

de los moribundos que en sangre nadaban.

302.

Vista por el gran general Osmanlic

mi braveza en el combatir,

siete filas yuxtapuestas de acero

abrió con su cimitarra para alcanzarme.

303.

A derecha e izquierda suya yacían