al lado de Laura, la bien amada.
397.
Por el acierto en el gobernalle del nuevo rey
el reino gozó nuevamente de paz;
levantáronse los que yacían en la miseria,
y fueron felices los desventurados.
398.
Así que tenía las manos al cielo levantadas,
de agradecimiento el pueblo próspero;
el rey y la reina sólo vivían