La primera muestra data de la conquista; las segunda y tercera son por lo menos del siglo XVII; el original de la que ha tenido dos variantes lo trae en 1712 el poeta tagalo D. Felipe de Jesús; la primera variante es del siglo XVIII, la segunda, del XIX, y la última, quizás date antes de la conquista, porque revela un modo de ser de la mujer filipina, que tiene mucho del fatalismo oriental, pues, con amor o sin amor, cualquier desliz suyo o violencia impúdica que se la haga, p.e., un beso a hurto y no consentido, la obliga al sacrificio de casarse con el hombre a quien no ama, y serle fiel de por vida. Balagtás recogió el pensamiento de estos proverbios, lo pintoresco de su expresión y su movimiento particular, dándole forma definitiva poética, y trascendencia.

Hemos enmendado nuestra versión de 1911 en esta forma

Cual culmine en grandeza

tal tableteará cuando de bruces caiga.

versión seguramente más ajustada al sentido, pero distante mil codos del original. Podemos multiplicar los casos, pero, como vulgarmente se dice, para muestra basta un botón. Por lo demás, esperamos que el texto de la versión será inteligible para todo lector, excepto el del 2.o y 4.o verso de la estrofa 12 A Celia, porque en el original está adrede en forma enigmática, cuya solución la dará el lector mismo, pues se trata de ciertos secretos de los amantes, secretos que los dioses mismos, para evitar la indiscreción de los hombres, solían velar con densa nube.


CASTELLANISMOS DEL POEMA

Entiéndase por castellanismos aquí no solamente las palabras netamente castellanas, sino aquellas que, siendo de uso universal, estén castellanizadas por la escritura, y por conducto hispano pasaron a la lengua tagala y de aquí al poema.