Adoraba tu imagen
en el Macati río donde se reflejaba;
rastreaba también en el bullicioso embarcadero,
sobre la piedra del piso, las impresiones de tus plantas.
11.
Vuelven, y como si tuviese delante,
aquí, los venturosos tiempos,
cual madrugador bañista que se aprovecha del agua dulce
antes de enturbiarla la salobre del mar.