AL CONDE DE LEMOS,
PRESIDENTE DE INDIAS
A manos de vuecelencia van estas desnudas verdades, que buscan, no quien las vista, sino quien las consienta. Que a tal tiempo hemos venido, que con ser tan sumo bien, hemos de rogar con él. Prométese seguridad en ellas solas. Viva vuecelencia para honra de nuestra edad.
Don Francisco de Quevedo Villegas.
DISCURSO
Los sueños dice Homero que son de Júpiter y que él los envía[18], y en otro lugar, que se han de creer. Es así, cuando tocan en cosas importantes y piadosas o las sueñan reyes y grandes señores, como se colige del doctísimo y admirable Propercio en estos versos[19]:
Nec tu sperne piis venientia somnia portis:
Quum pia venerunt somnia, pondus habent.