[119] Rabones, sin rabo. Quito el no, como en C, que trae la edición corregida y no viene bien. Coloquio de los perros: “Tenía un asno rabón”.

[120] Jerónimo van Alken o van Aken, llamado el Bosco o Bosch, pintor holandés, nacido en 1450, 1460 o 1462, y muerto en 1516, precursor de Goya en las aguas fuertes, y de Rops, simbolista moralizador con el más crudo realismo, verdadero misionero por medio de pinturas horribles de duendes, diablos y endriagos, y añadamos maravillosas. En España se guardan las más de ellas, en el Prado y en El Escorial.

[121] En P: sastrecillo. El diablo no es sastre.

[122] Póliza, orden breve y firmada, que se da por escrito, para percibir o cobrar algún dinero.

[123] Maltrapillo, el malvestido y golfo. Ferrer, S. Andr.: “Sucede que llega un maltrapillo y sobre cosa que no monta un maravedí mueve pendencia en el mesón”. Esteban., 7: “Déjela voacé venir, seo maltrapillo”. Dar al diablo o a los diablos es de enfado: lléveselo el diablo. Corr., 573: “Dar a los diablos. (Por enfadarse; estar dado a los diablos, enfadado)”. Ídem, 278: “Dad al diablo la llave, marido, que a todas puertas abre”.

[124] Figuras, por personaje insigne, lumbrera, es una mamarrachada galicista, pues figura tiesa y figurón es de lo que se les trata con Quevedo. Pragm. tiempo: “Declaramos que sean tenidos por figuras los que a nadie quitan la gorra, y más si es de puro arrogantes”.

[125] Desustancian. Tirso, Prud. muj., 2, 20: “Y para que a todos sobre, | desustanciad al rey menos, | que no son vasallos buenos | los que a su rey tienen pobre”.

[126] Encaje. Habiendo dicho con punta de, esto es, con el pico o añadidura de, pone aquí encaje, por puntas y encajes o adornos de gorguera y vestiduras y tirando con el retruécano al encaje o ley del encaje, que dice Cervantes, o sea la distribución de la justicia se le encaja al rey en la mollera.

[127] “Dichosos vosotros, españoles, que sin merecerlo sois vasallos y gobernados por un rey tan vigilante y católico, a cuya imitación os vais al cielo, y esto si hacéis buenas obras (y no entendáis por ellas palacios suntuosos, que éstos a Dios son enfadosos, pues vemos nació en Belén, en un portal destruido); no cual otros malos reyes, que se van al infierno por el camino real”, etc. (Edición de Pamplona, 1631).

[128] “Allá tenemos un rey que hace poco llegó de acá, y si no fuera porque su mujer y un hijo que nos mandó antes, le atormentan, arañándole por asesino de sus vidas, lo pasara bien, porque en el tiempo que reinó en el mundo nos llenó el infierno de leña y de diablos ya amaestrados en el oficio. Mozo fué recomendado por él, que enciende el mayor hornillo de un soplo, y que a una vuelta de pala echa a la caldera un centenar de inquisidores. A éstos les pesa más por ser del oficio, y nosotros les damos más con que seguir allá el ejercicio que aquí tuvieron”. (Ms. de Muso y Valiente, ya citado). Cuando la censura no consintió que este párrafo corriese, hubo de recelar que alguien pudiera ver aludidos en él a Felipe II, a su mujer doña Isabel de la Paz, al príncipe don Carlos y al cardenal Espinosa.