Véanse las figuras y asuntos que le componen, según se notan al margen en la edición de 1631: “Camino del cielo, camino del infierno, taberneros, hipócritas, ricos, pobres, discretos, necios, negociantes, reyes, eclesiásticos, soldados, seguir la virtud, mujeres interesadas, sastres, libreros, cocheros, bufones, truhanes y juglares, chocarreros, aduladores, marido que vende su mujer, mujer pública, faranduleros, zapateros, pasteleros, corchetes y alguaciles, mercader, plateros y buhoneros, caballero hidalgo y noble, honra mundana, valentía, capitanes, caballero, dueñas, padres que dejan ricos a sus hijos, necios que dicen: ¡Oh quién hubiera!, los que abusan de la misericordia de Dios, tintureros, cornudos, sodomitas, viejas, muertos de repente, nadie muere de repente, que todo es avisos de la muerte, boticarios, barberos, zurdos, mujeres feas y que se pintan, memoria del bien perdido, gusano de la conciencia, sabios y doctos, escandalosos, taberneros, Judas, diablos, dispenseros, Judas, mujeres hermosas y malos letrados, malas mujeres, escribanos, alguaciles, enamorados, penséque, amor, poetas, los que no saben pedir a Dios, los que no cumplen los votos y promesas, hijos que no se acuerdan de sus padres muertos, ensalmadores y saludadores, saludadores, astrólogos y alquimistas, corchetes, sastres, alquimistas, astrólogos, supersticiosos, quirománticos, geométrico, mujeres hermosas, los vicios, herejes antes de Cristo, inmortalidad del alma, herejes después de Cristo, Mahoma, herejes, Lutero e impugnación de sus errores y defensa de las imágenes, defensa de las buenas obras y pasión de Cristo, Lucifer y su galería, emperadores, reyes, aposento de Lucifer y quién hay en él, alguaciles, coronistas, pesquisidores, doncellas, demandadores, madres postizas”.

CARTA A UN AMIGO SUYO

Envío a vuesamerced este discurso tercero al Sueño y al Alguacil, donde puedo decir que he rematado las pocas fuerzas de mi ingenio, no sé si con alguna dicha. Quiera Dios halle algún agradecimiento mi deseo, cuando no merezca alabanza mi trabajo, que con esto tendré algún premio de los que da el vulgo con mano escasa. Que no soy tan soberbio que me precie de tener envidiosos, pues de tenerlos, tuviera por gloriosa recompensa el merecerlos tener. Vuesamerced, en Zaragoza, comunique este papel, haciéndole la acogida que a todas mis cosas, mientras yo acá esfuerzo la paciencia a maliciosas calumnias, que al parto de mis obras, sea aborto, suelen anticipar mis enemigos. Dé Dios a vuesamerced paz y salud. Del Fresno y mayo 3 de 1608.

Don Francisco de Quevedo Villegas.

PRÓLOGO AL INGRATO Y DESCONOCIDO LECTOR