[169] De mal pelo. Hay cien frases en castellano que aluden al bueno o mal pelo y pelaje, tomadas del de los animales, que, estando lucios y gordos, les luce el pelo, y mal cebados, lo presentan malo.
[170] Acá estamos todos, frase hecha, sobre todo de negros, igualándose con los demás blancos; en el texto viene muy a cuento entre diablos negros.
[171] Recuero, trajinero con recuas.
[172] Humazos, que se daba por las narices (humo a narices), con lana encendida, a las mujeres que padecían de flato o mal uterino, o los muchachos, al dormido, en las narices, con papel encendido, etc. Villalva, Empr., 2, 34: “Como se queda la colmena cuando le dan humazo, desamparándola y huyendo las abejas”. Fons., Vid. Cristo, 3, 2, 14: “Ya le den humazos a las narices..., para el demonio eran pebetes, para Dios eran humazos”.
[173] Chasquear los azotes, menearlos con chasquido. F. Aguado, Crist., 44: “La conciencia tiene el azote en la mano, y antes que el hombre se desmande, le chasquea y después revuelve sobre él”.
[174] “de cuellos bajos; por lo que parecíamos confesores en saber pecados, y supimos muchas cosas nosotros que no las supieron ellos”. (Edic. de Pamplona, 1631).
[175] “a don, como a la pila santa catecúmena, que por tirar”. Ídem.
[176] Perogotero, Pero Botero, Satanás, que así le llaman, por andar entre pez, como los boteros.
[177] Sahumado decíase de lo muy bien dispuesto y a gusto, propiamente perfumado con sahumerios. En particular, “encareciendo que cobrará y hará volver y pagar algo”. (Corr., 566). Quij., I, 4: “De pagaros... un real sobre otro y aun sahumados”. G. Alf., I, 3, 3: “Nos ponían la moneda sobre la tabla, sahumada y lavada con agua de ángeles”.
[178] “Los demás cocheros, en comparación de mis mosquitos eran ranas. No se probará”, etc. (Edición de Barcelona de 1635). Aguanoso lo suele decir Quevedo por aguado, el que sólo bebe agua y no vino.