No puede omitirse que los milicianos del regimiento del Sr. Coronel Arias han coadyuvado hasta aquí en el arreo de ganado y mensages, con tanta exactitud y empeño, que desde las fronteras de Salta hasta este lugar no han perdido una cabeza, desempeñando sus fatigas con la mayor puntualidad y vigilancia: por lo que S. S. diò à los cabos principales las debidas gracias, haciendo igual oficio por medio de estos con los milicianos. Y por tan distinguido servicio los relevó S. S. por escrito de las pensiones del socorro que habian de prestar personalmente á este real presidio, durante la expedicion presente, en turno con las demas compañias, contemplando estar enteramente compensadas sus fatigas con las que se refieren.

Y acordando S. S. que el R. P. Fray José Bernardo de Sena habia perecido en una travesía, caminando en calidad de misionero, precursor de la presente expedicion, al paraje de Lacangayé, y que con su fallecimiento habia dejado en el paraje del Salado, jurisdiccion de Santiago del Estero, varias miniestras y abalorios con que le aviò S. S. para que gratificàra á los infieles, dàndole en varios efectos el valor de 500 pesos; dió òrden, que el 29 de Mayo caminase por aquella via D. Juan Santos de Zea con el partidario Antonio Burgueño, à recojer los expolios y sacar el cadáver de dicho P., para darle competente sepulcro.

Con efecto, caminaron los nominados el dia prefijo, llevando òrden de salir al paraje de Lacangayè; cuyas resultas se colocarán en su lugar respectivo, con la noticia que estos trajesen de aquel camino, que siendo idòneo podrá traficarse en lo futuro: y àmbos van encargados de que, si llegan primero à su destino, informen á los indios del fin de nuestro ingreso, y que procuren descubrir terreno aparente para las reducciones.

Practicadas estas diligencias, el día 30 de Mayo puntualizò el Comandante del Presidio 50 partidarios y reclutados, que pertrechados y amunicionados, los entregò á disposicion de nuestro General, quien les advirtió que para el dia 2 de Junio estuvieran prontos en el paraje de los Corrales para seguir la marcha. Igualmente entregó algunos presidarios, para que ayudasen á las faenas, desmontes y demas que fuese necesario, por providencia que para ello tuvo del Justicia Mayor de Salta, quien prometió indultarles á su regreso, siempre que fieles desempeñasen sus fatigas.

Y contemplando S. S. necesario el nombramiento de Secretario, para autorizar las actas de la presente campaña, y coordinar los papeles concernientes, hizo eleccion en el Capitan de milicias urbanas D. Gerònimo Tomas de Matorras, Escribano público y Real Hacienda que fué de la ciudad de Salta: à cuyo favor despachó S. S. el competente título, tomàndole el juramento acostumbrado, y asignàndole el honorario de 200 pesos, que se le entregaron.

Sugetos concurrentes á esta expedicion.

Comandante General de ella, D. Francisco Gavino de Arias, Coronel del Regimiento de Caballería nombrado San Fernando.

Eclesiasticos.

El Dr. D. Lorenzo Suarez de Cantillana, Dignidad de Arcediano de la catedral de Córdoba, Superior y Visitador general de todas las reducciones.

Capellan y Misionero, el R. P. Fray Antonio Lapa, del órden seráfico.