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¿Qué es saber?
Conocer las cosas por sus causas, dicen.
No está del todo bien; es oscura la definición, pues se sigue inmediatamente la cuestión de las causas, más difícil que la primera.
¿Es necesario conocer todas las causas para conocer las cosas?
Las eficientes no, pues ¿qué influye mi padre para el conocimiento de mí?
Después, si quieres conocer perfectamente el causado, es menester que conozcas también perfectamente las causas. ¿Qué se sigue? Que nada se sabe si quieres tener conocimiento perfecto de la causa eficiente.
Venimos, pues, a parar en mi tema.
Para el perfecto conocimiento de mí es menester conocer perfectamente a mi padre; para conocer a éste es necesario que conozcas antes a mi abuelo; después de éste a otro, y así infinitamente.
De las demás cosas lo mismo.