De donde surge aquella ley en las ciencias: Todo está en todo; pues vemos que todo se sigue de todo. Mas para que no dejara de tener fin su ciencia, se empeñaron los filósofos en poner límites, los cuales, sin embargo, no pueden conservar (pues, ¿cómo conservarán los límites que no tolera la naturaleza?); de donde es necesario repetir lo mismo mil veces en la misma obra y en las diversas obras. Fácilmente lo mostraríamos en cualquier autor, pero sería largo. Pues lo que dijo Aristóteles en los predicamentos ¿no lo repite, por ventura, en la Física y en la Metafísica? ¿y lo que en estas ciencias en otras, frecuentemente?

Y nuestro Galeno ¡cuán prolijo es! Apenas hallarás un solo capítulo en que no leas: Y de esto, aun cuando tratamos más extensamente en otro lugar, no dañará si repetimos brevemente lo que atañe a nuestro propósito. Baste aquí por lo que se refiere al presente tratado; lo demás lo hallarás en tal libro.

Lo cual muestra claramente que para el conocimiento de una sola cosa es también necesario el conocimiento de las demás; cuando también para la producción de una sola cosa, conservación o destrucción, es necesario el concurso de todas las otras, como probaremos más extensamente en el examen de la naturaleza.

Confirman también lo mismo los que promueven disputa sobre alguna cosa; pues si pretenden probar que el hombre es animal, distan tanto de lograrlo, que, al revés, discurriendo mediante silogismos, de una cosa en otra llegan por fin o al cielo o al infierno, según los medios de que usa el probante y según lo negado por su rival.

Y lo que el inventor de la demostración dice de ella, que por los intermedios hase de llegar a los primeros principios, y que en ellos se ha de parar, es una ficción; como también todo lo otro que dice acerca de la misma cosa.

Ni tampoco hay tales medios ciertos, numerados y ordenados, por los cuales podamos proceder libremente; ni principios en los cuales pueda el ánimo posarse quieto y contento.

Y si tú tienes tales cosas, me placerá mucho que me las enseñes.

Otra prueba
de la ignorancia.

¿Y esperas todavía más ancha prueba de nuestra ignorancia? La daré.

Viste ya la dificultad en las especies.