Pues estas demostraciones de un pueblo tan culto como el Pueblo Florentino, deben despertar el deseo de investigar si son puras exageraciones y si el viajero que abandonó sus nobles lares en busca de aventuras, no es sinó un impostor, como se ha dado en llamarle ó si ha desempeñado realmente un papel importante en el descubrimiento del Nuevo Mundo, mereciendo que su nombre designase el Continente inmenso que interceptó el trayecto que otro Florentino designó al intrépido Colon para ir en busca de recto camino á las Indias Orientales.
La vida, viajes y escritos de Vespucio nos darán la solucion de estas dudas á las cuales poca atencion se ha prestado; pero restituir su fama á quien la merece es un acto de justicia, una reparacion para la cual nunca es tarde y que puede vulgarizar un punto poco conocido de la historia.
Era la familia de Vespucio noble y antigua en Toscana por mas que su aparicion en Florencia no date sinó del siglo XIII, época en que dejó su residencia de Perétola, aldea situada como á tres millas de aquella ciudad, en deliciosa campaña hácia el Poniente.
Hombres ilustres y algunos no extraños á la poesía y á las letras contó esta familia, de la cual dice Ugolino Verini:
Venit et ex isto Soboles Vespuccia vico
Egregis ornata viris, nec inhospiti Mussis.
Muchas obras piadosas fueron llevadas á cabo por miembros de esta familia, entre ellas un hospital y una Capilla sepulcral en la Iglesia de Todos Santos que hoy da frente á la Plaza Manin sobre la ribera del Arno.
Tambien cuentan las crónicas florentinas que esta familia en 1342, concluyó una paz con la no menos noble de los Grifoni de San Miniato y como esta época coincide con su retiro á Florencia y algunas de sus propiedades pasaron á esta última familia, parece cierto que estos arreglos ó transacciones fuesen la causa de su cambio de domicilio.
Mas de un siglo transcurrió entre esos acontecimientos y el nacimiento de Américo que tuvo lugar el 9 de Marzo de 1451 como consta de un libro de registro que se conserva en uno de los archivos reales.
Eran sus padres Anastasio Vespucio é Isabel Mini, siendo el abuelo el primero que aparece en la familia con el nombre de Américo y era notario de la Señoria, empleo en aquellos tiempos de alta consideracion. Hallase su sepulcro en la base del campanario de la arriba citada iglesia de Todos Santos.
En su adolescencia instruyóse Américo en las letras bajo la direccion de su tio Jorge Antonio Vespucio, religioso de San Márcos, en compañía de Pedro Soderini, que fué Gonfaloniero vitalicio de la República y á quien aparecen dirigidas algunas de sus cartas.