tu gloriosa frente
dé lugar a la hiedra que se planta[34]
debajo de tu sombra, y se levanta
poco a poco, arrimada a tus loores;40
y en cuanto esto se canta,
escucha tú el cantar de mis pastores.
Saliendo de las ondas encendido,
rayaba de los montes el altura[35]
el sol, cuando Salicio, recostado45
al pie de un alta haya, en la verdura,[36]