¡Oh mano poderosa de matarme!

¿Viste cuánto tu fuerza en mí podía?

¿Por qué para sanarme no la pruebas?800

Que tu poder a todo bastaría.

CAMILA

Socórreme, Diana.

ALBANIO

No te muevas,

que no te he de soltar; escucha un poco.

CAMILA