de la amistad pasada, de sentarme,845
y de escuchar tus quejas muy segura.
¡Cuál me tienes la mano, de apretarme
con esa dura mano, descreído!
ALBANIO
¡Cuál me tienes el alma de dejarme!
CAMILA
Mi prendedero de oro ¡si es perdido!...[135]850
¡Oh cuitada de mí! Mi prendedero
desde aquel valle aquí se me ha caído.