que busco el cuerpo mío, que me ha hurtado920
algún ladrón malvado, injusto y crudo.
Callar que callarás. ¿Hasme escuchado?
¡Oh santo Dios! Mi cuerpo mismo veo,
o yo tengo el sentido trastornado.
¡Oh cuerpo! Hete hallado, y no lo creo;925
tanto sin ti me hallo descontento.
Pon fin ya a tu destierro y mi deseo.
NEMOROSO
Sospecho que el contino pensamiento