Y si no estás forzado en ese suelo,
dímelo; que si al cielo que me oyere,
con quejas no moviere y llanto tierno,
convocaré el infierno y reino escuro,940
y romperé su muro de diamante,
como hizo el amante blandamente[137]
por la consorte ausente, que cantando
estuvo halagando las culebras
de las hermanas negras mal peinadas.[138]945
NEMOROSO