el cual doña María Enriques era.[175]
Apenas tienen fuera a don Fernando,1415
ardiendo y deseando estar ya echado.[176]
Al fin era dejado con su esposa,
dulce, pura, hermosa, sabia, honesta.
En un pie estaba puesta la fortuna,
nunca estable ni una, que llamaba1420
a Fernando, que estaba en vida ociosa,
que por dificultosa y ardua vía
quisiera ser su guía y ser primera;