y no fueron antojos ni ficiones;
si oyeras sus razones, yo te digo1745
que como a buen testigo lo creyeras.
Contaba muy de veras que, mirando
atento y contemplando las pinturas,
hallaba en las figuras tal destreza,
que con mayor viveza no pudieran1750
estar si ser les dieran vivo y puro.
Lo que dellas escuro allí hallaba,
y el ojo no bastaba a recogello,