tan disforme ni feo;
que aun agora me veo
en esta agua que corre clara y pura,[49]
y cierto no trocara mi figura[50]
con ese que de mí se está riendo;[51]180
¡trocara mi ventura!
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
¿Cómo te vine en tanto menosprecio?
¿Cómo te fui tan presto aborrecible?
¿Cómo te faltó en mí el conocimiento?185