con que de Pindo ya las moradoras
se muestran lastimadas y confusas;15
que, según he sabido, ni a las horas
que el sol se muestra ni en el mar se esconde,
de tu lloroso estado no mejoras;
antes en él permaneciendo, donde
quiera que estás tus ojos siempre bañas,20
y el llanto a tu dolor así responde,
que temo ver deshechas tus entrañas
en lágrimas, como al lluvioso viento