y así, de aquesta libertad gozando,
digo que vine, cuanto a lo primero,
tan sano como aquel que en doce días
lo que solo veréis ha caminado15
cuando el fin de la carta os lo mostrare.[288]
Alargo y suelto a su placer la rienda,
mucho más que al caballo, al pensamiento,
y llévame a las veces por camino
tan dulce y agradable, que me hace20
olvidar el trabajo del pasado.