al viento, que las lleva do perecen;[304]
puesto que ellas merecen
ser de vos escuchadas,
pues son tan bien vertidas,
he lástima de ver que van perdidas10
por donde suelen ir las remediadas.
A mí se han de tornar,
adonde para siempre habrán de estar.[305]
Mas ¿qué haré, señora,
en tanta desventura?15