No pierda más quien ha tanto perdido;[344]

bástete, amor, lo que ha por mí pasado;

válgame agora haber jamás probado

a defenderme de lo que has querido.

Tu templo y sus paredes he vestido5

de mis mojadas ropas, y adornado,

como acontece a quien ha ya escapado

libre de la tormenta en que se vido.[345]

Yo había jurado nunca más meterme,

a poder mío y a mi consentimiento,10