o muy aventurado o muy medroso,
en tanta confusión, que nunca oso
fiar el mal de mí que lo poseo,
¿qué me ha de aprovechar ver la pintura
de aquel que con las alas derretidas10
cayendo, fama y nombre al mar ha dado;
y la del que su fuego y su locura
llora entre aquellas plantas conocidas,
apenas en el agua resfriado?