menos veces de mí probada y vista,
según parece que a razón resista,
a mi sentido mismo no creyera,
y es, que yo soy de lejos inflamado
de vuestra ardiente vista, y encendido10
tanto, que en vida me sostengo apenas.
Mas si de cerca soy acometido
de vuestros ojos, luego siento helado
cuajárseme la sangre por las venas.