Pienso que habéis de venir,
si vais por este camino,
a tornar el agua en vino,
como el danzar en reír.
VIII
Nadie puede ser dichoso;
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado.
Porque la gloria de veros
en ese punto se quita
Pienso que habéis de venir,
si vais por este camino,
a tornar el agua en vino,
como el danzar en reír.
Nadie puede ser dichoso;
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado.
Porque la gloria de veros
en ese punto se quita