Nullaque perpetuos nox fuget atra dies.
IV
OCTAVA RIMA
«Cristóbal de Castillejo, poeta de agudo ingenio en su tiempo, da el nombre de poeta solamente al nuestro —a Garcilaso— fol. 27 de sus obras, y da por suya, fol. 275, esta octava rima:
Y ya que mis tormentos son forzados,
Aunque vienen sin fuerza consentidos
¿Pues qué mayor alivio [a] mis cuidados
que ser por vuestra causa padecidos?
Si como son por vos bien empleados,
De vos fuesen, señora, conocidos,