PRÍNCIPE

DE LOS POETAS CASTELLANOS


ÉGLOGA PRIMERA

El dulce lamentar de dos pastores,[27]

Salicio juntamente y Nemoroso,[28]

he de contar, sus quejas imitando;

cuyas ovejas al cantar sabroso

estaban muy atentas, los amores,5

de pacer olvidadas, escuchando.