que D. Rodrigo es llamado.»

El maestre allí venía,

de su gente se ha apartado,

Y dijo: «¿Qué buscas, moro?

Yo soy el que has demandado.»

Conócele luego el moro

por la cruz que trae al lado,

Y también en el escudo

que lo tiene acostumbrado:

«Dios te guarde, buen maestre,