y el tuyo falso merece,

no volverás a Sanlúcar,

tan ufano como sueles,

a los ojos que te adoran,

y a los que más te aborrecen.

Y plegue Alá que en las cañas

los enemigos que tienes,

te tiren secretas lanzas,

porque mueras como mientes.

Y que traigan fuertes jacos