¡Dejas al noble Gazul,

dejas seis años de amores,

das la mano a Alabenzaide,

que aun apenas le conoces!

Alá permita, enemiga,

que te aborrezca y le adores,

que por celos de él suspires,

y por ausencia le llores;

Y en la cama le fastidies,

y que en la mesa le enojes;